Encendida en la antigua Olimpia hace unos días, la llama olímpica pasará a manos de Brasil este miércoles en Atenas, en el mismo estadio que albergó en 1896 los primeros Juegos Olímpicos de la era moderna.

Antes de llegar a Sudamérica el 3 de mayo, la llama hará una parada en Suiza, país donde tiene su sede el Comité Olímpico Internacional (COI).

El viernes será presentada en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Ginebra, antes de llegar al Museo Olímpico de Lausana por la tarde, a través del lago Leman.

Durante dos días, la antorcha brillará en la entrada del Museo Olímpico, frente al fuego olímpico que está de manera permanente en el lugar, junto a la estatua del barón Pierre de Coubertin, el creador de los Juegos modernos.

La llama, que no había viajado a Lausana desde los Juegos de Atenas 2004, pondrá rumbo a Brasil el lunes.

Ya en tierras brasileñas, la antorcha tendrá un largo periplo hasta que el 5 de agosto entre al estadio Maracaná, después de un recorrido con 12 mil relevistas. 

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