Las expectativas que se han puesto sobre la Fórmula E son altas. La Federación Internacional de Automovilismo (FIA) la considera una forma de acercar las carreras a la gente, considerando que se realizan en el corazón mismo de las ciudades.

Será así el próximo 3 de febrero, cuando la pujante categoría aterrice por primera vez en Chile, para disputar la cuarta fecha del campeonato en un circuito trazado en el centro de Santiago.

El campeón de la categoría, el brasileño Lucas di Grassi tiene la misma confianza que las autoridades e, incluso, cree que podrá acercarse a la fanfarria de la Fórmula Uno.

"Cuando digo que en una década o menos, podemos estar muy cerca de la F1, a las personas les da risa. Pero, con el crecimiento que tenemos y la estabilización, junto a un descenso (en popularidad) de la F1, no veo por qué esto no puede suceder", dijo.

El monarca agregó que en una década "las dos categorías pueden ser iguales y los pilotos pueden saltar de una categoría a otra, incluyendo la transformación de un coche de Fórmula E para ser tan rápido como un F1. No hay motivos para no hacerlo. Creo que las dos categorías pueden coexistir".

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