El astro de FC Barcelona y capitán de la Selección Argentina, Lionel Messi, sorprendió la semana pasada jugando fútbol en la playa durante sus vacaciones en un lujoso resort de la isla caribeña Antigua y Barbuda.

Uno de los niños que tuvo el placer de compartir ese “picadito” junto a la “Pulga” fue el británico Mackenzie O’Neill, de 11 años, quien cumplió el sueño de cualquier fanático del fútbol en el mundo: jugar con Messi.

“La familia Messi estaba en la misma playa todos los días. El padre de Messi (Jorge) organizó un partido como un gesto para todos los que estábamos ahí. Mackenzie fue invitado a jugar. Él estaba tan emocionado que corría en círculos incluso antes del juego”, contó la madre del pequeño, Anna, a Infobae.

El hecho ocurrió el pasado 14 de julio en el lujoso hotel Jumby Bay Island. Lo más curioso es que Anna no sabía nada del hombre con el que estaba jugando su hijo. “No tenía idea de quién era él. Mi hijo me dijo que Messi estaba en el hotel y se lo conté a mi hermano Nick: ‘¡Anna, él es el mejor jugador de todos los tiempos!’. Entonces lo busqué en Google”, reconoció la mujer.

El momento, registro que la propia Anna captó, se viralizó en redes sociales la semana pasada. Aquellos breves segundos y una foto son todo el recuerdo del mágico momento que vivió Mackenzie, pues prefirió no molestar más porque sentía “que estaba metiéndome en la privacidad de Messi”.

El astro de FC Barcelona jugó junto a su hijo mayor, Thiago, de seis años, contra otro equipo conformado por Mackenzie y otros dos muchachos. “Él fue invitado y otro niño de la playa se unió. Messi no quería jugar con adultos o niños más grandes. Creo que estaba más cómodo acompañando a Thiago a jugar con niños de su edad. Esa tarde fue emocionante. Pude ver que Messi estaba feliz de ver a su hijo jugando como cualquier niño normal en la playa con otro niño”, continuó el relato.

Pero el encuentro no fue sólo un partido en la playa. Anna recuerda que a partir de ese momento se cruzaron varios días con el futbolista y su familia.

“Un día Mackenzie nadó hasta una boya en el mar donde estaban Messi, su esposa y su hijo. Nadaron y estuvieron 20 minutos charlando sobre fútbol, pero su esposa tuvo que traducir porque Messi no habla inglés. Él entiende lo que le dicen, pero no lo habla”, contó.

El padre de Mackenzie murió hace dos años y él heredó su amor por el Manchester United. Conocer al plantel de los “Diablos Rojos” y defender su portería son sus sueños. “Estoy muy feliz por mi hijo y creo que Messi también está feliz de haberlo conocido porque Mackenzie es un niño muy agradable que busca tener una carrera como arquero algún día”, expresó.

Ahora Mackenzie es toda una celebridad en Canterbury, una ciudad a una hora y media de Londres, donde es requerido para conocer la historia del niño de 11 años que se transformó en amigo del hijo mayor de Messi.

Jugó con Thiago hasta el último día de las vacaciones de Messi. Mackenzie le quiso dar la pelota a Thiago, pero le dijo que él debía guardarla. Mi hijo más chico incluso se arrastró en un momento y tomó una pelota que era de la familia Messi. Fue un momento divertido. Luego se despidieron; Messi y Antonela también le hicieron un saludo encantador”, contó la mujer.

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