El Olympique de Marsella visitaba el Estadio San Mamés del Athletic de Bilbao con una tarea difícil: debía revertir el 1-0 sufrido en casa en la ida de los dieciseisavos de final de la Europa League.

El equipo de Mauricio Isla, quien fue titular todo el encuentro, comenzó el partido buscando el arco rival para así emparejar el marcador global rápidamente.

Esta insistencia de los franceses dio sus frutos cuando a los 40 minutos el delantero belga, Michy Batshuayi, abrió la cuenta ilusionando a los hinchas visitantes que viajaron a tierras españolas.   

El artillero aprovechó que un balón le quedó a su disposición en el área chica y fusiló al portero Iago Herrerín. Con este gol, Marsella y el Bilbao hubiesen tenido que ir a alargue pero el destino tenía otra cosa preparada.

Esto porque cuando faltaban menos de 10 minutos para el final, Sabin Merino definió de “palomita” y acabó con las ilusiones del equipo de Mauricio Isla. 

El cabezazo se coló en la esquina inferior del arco, haciendo inútil la estirada del arquero Mandanda y cerrando así el partido. 

Con esto, Mauricio Isla y su equipo dicen adiós al segundo torneo de clubes más importante de Europa y desde ahora se centran solo en la Ligue 1, donde se ubican actualmente en el undécimo lugar. 

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