AFP

El alcalde de Manchester estaba furioso este lunes, al día siguiente de que se suspendiera el partido del Manchester United y el Bournemouth en Old Trafford por una bomba ficticia olvidada en los baños del estadio.

El artefacto tenía por objeto poner a prueba las habilidades de los perros policía, y llevó a evacuar el estadio y aplazar el partido, correspondiente a la última fecha de la Premier League. El encuentro tendrá lugar este martes.

"Es escandaloso (...) este fiasco ha causado problemas enormes a los aficionados que habían venido de muy lejos, malgastado el tiempo de muchos policías y artificieros del ejército, y puesto en peligro numerosas vidas de manera inútil, porque la evacuación de decenas de miles de personas de un estadio siempre tiene sus riesgos", dijo este lunes el alcalde de la ciudad, Tony Loyd, en un comunicado.

"Es sencillamente inaceptable que haya ocurrido algo así, hay que saber cómo ha sucedido, por qué ha ocurrido, y quién será responsable", añade el alcalde, que pidió una investigación meticulosa sobre el incidente.

Al estadio habían acudido 75.600 personas, evacuadas al descubrirse el artefacto sospechoso veinte minutos antes del inicio del partido en los baños situados bajo las tribunas Alex Ferguson y Stretford End. Durante la evacuación hubo "tensión", según explicó a una radio española el centrocampista del Manchester United Ander Herrera.

Unas tres horas más tarde, los artificieros del ejército británico provocaron la "explosión controlada" del artefacto, que un empleado del estadio describió a la BBC como un teléfono móvil conectado a los conductos de gas.

Minutos más tarde, en dos tuits, la policía de Manchester precisó que el objeto "se parecía muchísimo a un artefacto explosivo".

Finalmente, John O'Hare, número dos de la policía de la ciudad, reveló que en realidad no había ningún peligro.

"Hemos descubierto que se trataba de un aparato para entrenarse, utilizado para poner a prueba a los perros policía y olvidado ahí por una empresa privada. Pero la apariencia del aparato era completamente real, y la decisión de evacuar era la única que podíamos tomar para garantizar la seguridad de la gente", explicó.

La policía precisó que el objeto fue "olvidado tras un ejercicio de seguridad" en el estadio efectuado cuatro días antes.

La semana pasada, la policía de Manchester organizó un amplio ejercicio antiterrorista en el barrio de Trafford, en el que un falso suicida islamista gritaba "Allahu Akbar" antes de hacerse estallar.

El objetivo de la operación era poner a prueba la capacidad de respuesta de las fuerzas de seguridad ante un ataque como el del 13 de noviembre pasado en el Estadio de Francia, cerca de París.

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