Lionel Messi continuará un año más en el FC Barcelona, pero tras la entrevista exclusiva concedida a Goal.com queda la sensación de que el mejor jugador del mundo se vio obligado a tomar la determinación para evitar conflictos legales con el club.

"Jamás iría a juicio contra el club de mi vida, por eso me voy a quedar", dijo el último emblema del club blaugrana. Aún así, aseguró que toda la institución sabía que él quería marcharse al finalizar la temporada.

"Le dije al club, sobre todo, al presidente, que me quería ir. Se lo llevo diciendo todo el año. Creía que era el momento de dar un paso al costado. Creía que el club necesitaba más gente joven, gente nueva y pensaba que se había terminado mi etapa en Barcelona sintiéndolo muchísimo porque siempre dije que quería acabar mi carrera aquí", aclaró Messi.

Y añadió: "Fue un año muy complicado, sufrí mucho dentro de los entrenamientos, en los partidos y en el vestuario. Se me hizo muy difícil todo y llegó un momento que me planteé buscar nuevos objetivos, nuevos aires. No vino a causa del resultado de Champions ante el Bayern, la decisión llevaba pensándola mucho tiempo".

Sus palabras tomaron aún más fuerza cuando se refirió específicamente al presidente del FC Barcelona, Josep Maria Bartomeu, como el culpable de no haber podido tomar un nuevo rumbo futbolístico

"Se lo dije al presidente y bueno, el presidente siempre dijo que yo al final de temporada podía decidir si me quería ir o si me quería quedar y al final no terminó cumpliendo su palabra", aseguró.

Tras la entrevista, Lionel Messi deberá volver a los entrenamientos, junto al nuevo entrenador Ronald Koeman, pero se avecinan meses difíciles para el FC Barcelona, que hasta las próximas elecciones de directiva, vivirá un ambiente totalmente quebrado entre su gran estrella y los máximos personeros del club.

Publicidad