El volante chileno Marcelo Díaz se robó todas las miradas el domingo en el clásico de Avellaneda. “Carepato” marcó el único gol de Racing en la victoria por la cuenta mínima sobre Independiente en el Cilindro –cuando la Academia tenía dos hombres menos– y se convirtió en la figura del encuentro.

Pero además de su gol, una curiosa imagen del ex Universidad de Chile hoy da la vuelta al mundo. Ocurrió poco antes de que convirtiera y sucede que, con el partido detenido, un colaborador de Racing le pasó un plátano al chileno mientras éste conversaba con el técnico Sebastián Beccacece.

Díaz se lo fue comiendo hasta que él mismo ejecutó un tiro libre para reanudar el juego, devorándose como si nada la banana.

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