AFP

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, se reunió este martes con el capitán de la selección peruana, Paolo Guerrero, dejado fuera del Mundial 2018 por dopaje, y afirmó “comprender su decepción”, pero recuerda que la sanción fue impuesta por el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS).

A petición de la Federación Peruana (FPF), el directivo suizo recibió este martes en la sede la FIFA en Zúrich, al presidente de la FPF, Edwin Oviedo, y a Guerrero.

Infantino “explicó hasta qué punto comprende la decepción del señor Guerrero al no poder figurar en el seno de la selección peruana para el Mundial 2018”, indicó la FIFA en un comunicado.

Pero el patrón del fútbol mundial también señaló que “la sanción le fue impuesta por el Tribunal Arbitral del Deporte, tras una apelación realizada contra una decisión de un órgano judicial independiente de la FIFA”.

El sindicato de jugadores profesionales (Fifpro), que estima la sanción contra Guerrero “injusta y desproporcionada” había pedido “una reunión de urgencia con la FIFA” para poder permitirle  participar en el Mundial.

Tras el partido Perú-Argentina, el 5 de octubre por las eliminatorias sudamericanas, el capitán del equipo local, Guerrero, dio positivo por el metabolito de la cocaína benzoilecgonina, una sustancia incluida entre los productos prohibidos de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA).

La FIFA anunció en diciembre que la suspensión de un año infligida al delantero del Flamengo (Brasil) se había reducido a seis meses y terminaba el 3 de mayo, lo que debía permitirle disputar el Mundial.

El Tribunal Federal, último recurso

Pero el jugador de 34 años apeló a finales de enero esta decisión, pidiendo que se anulara la decisión de suspensión y que no se le impusiera ninguna sanción.

Por su parte, la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) presentó un recurso el 19 de febrero pidiendo una suspensión de al menos un año.

La semana pasada el TAS anunció que a raíz de estos dos recursos la suspensión del jugador pasaba de 6 a 14 meses, lo que deja a Guerrero sin Mundial.

El TAS presentó su sentencia, “que no podrá ser modificada, salvo anulación por el Tribunal Federal Suizo”, con sede en Lausana, recordó Matthieu Reeb, secretario general del TAS, en un correo a la AFP.

En cambio, las partes implicadas en este arbitraje (Guerrero, FIFA y AMA) “pueden teóricamente entenderse sobre la ejecución de la suspensión, por ejemplo aplazando el inicio de la suspensión adicional de 8 meses tras la Copa del Mundo en Rusia”, añadió Reeb.

Pero, precisa este último, “la FIFA no podrá cambiar la sanción de Guerrero sin el acuerdo de la AMA”.

Además, señala Reeb, “la FIFA y la AMA reflexionarán seguramente ante la oportunidad de crear un precedente, que otros jugadores podrían verse tentados de invocar en el futuro”.

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