Los Golden State Warriors avanzaron a la gran final de la NBA tras eliminar a los San Antonio Spurs con victoria de 129-115 en la Conferencia Oeste.

Los 'Guerreros', campeones de la NBA 2015, están calificados para su tercera final consecutiva después de su triunfo contra los Spurs.

Los Warriors, guiados por su astro armador Stephen Curry, autor de 36 puntos, se llevaron la final de la Conferencia Oeste por barrida de 4-0 contra las 'Espuelas', preservando así su dominio en los playoffs del 2017.

Curry y Kevin Durant abrieron el camino a los Warriors para que sellaran la barrida y avanzar a su tercera final al hilo. Además de los 36 puntos de Curry, Durant logró 29 tantos.

También fue la tercera serie consecutiva de barrida de la postemporada del 2017 y los Warriors ahora siguen invictos ahora con balance 12-0 en los playoffs.

Durant, que atrajo la controversia después de su traslado de Oklahoma City Thunder el año pasado a los Warriors, estaba encantado de estar de vuelta en otra final de la NBA.

El alero, de 28 años, que también capturó 12 rebotes y contribuyó con cuatro asistencias, admitió que él y Curry habían redescubierto su entendimiento tras la lesión en la mitad de la temporada que lo marginó por unos 20 partidos.

"Nuestra química está mejorando y vamos a necesitar aún más para jugar en las finales", dijo Durant después del partido.

"Es genial ser uno de los dos últimos equipos de pie; veremos lo que sucede", añadió.

Curry entretanto admitió que estaba disfrutando de su asociación con Durant.

"Hace el juego divertido", dijo. "La manera en que jugamos el juego y movemos la pelota, verlo hacer lo que hace, es una manera divertida de jugar y queremos mantenerlo, me estoy divirtiendo, disfrutando de lo que hago".

En tanto, los seguidores de los Spurs, por su parte, ofrecieron lo que parecía una despedida a la leyenda argentina de 39 años, Manu Ginóbili, a quien le brindaron una ovación al salir de la cancha.

"Es alguien con quien crecí viendo", dijo Durant, quien agregó que "es un competidor increíble, no tengo nada más que amor y respeto por él".

Los Spurs, agotados, sin los lesionados Kawhi Leonard y el armador francés Tony Parker, estaban siempre persiguiendo el juego, pero la poderosa ofensiva de los Warriors dominó casi siempre.

El triunfo de los guerreros los mantiene en curso para una tercera reunión consecutiva sin precedentes de las finales de NBA con los Cleveland Cavaliers de LeBron James, que llevan su serie final de la Conferencia Este contra Boston 2-1 a su favor.

Los Warriors mantuvieron cómodamente a los Spurs a distancia, con su ofensiva multifacética demostrando ser demasiado para San Antonio.

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