El Manchester City se coronó campeón de la Copa de la Liga tras vencer en la final por 2-1 al Aston Villa en el Estadio Wembley.

Claudio Bravo, que fue titular en el partido, fue una de las figuras de los dirigidos por Pep Guardiola y tuvo una heroica tapada cuando el partido ya se iba.

Fue en el minuto 88, en un córner a favor del Aston Villa, que el chileno evitó el empate tras mandar un remate de cabeza al poste izquierdo. En la misma jugada en segunda instancia logró quedarse con un balón tras un nuevo golpe de cabeza, lo que le valió la felicitación por parte de sus compañeros.

 

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