El domingo fue un día histórico para el fútbol italiano, pero no un día alegre precisamente.

Chievo Verona, equipo que durante años militó en la Serie A, cerró sus puertas para siempre, dejando de existir debido a una severa insolvencia económica.

El cuadro del norte de Italia iba a competir esta temporada en la Cuarta División, un descenso administrativo como sanción por sus problemas financieros, pero en las últimas horas se concretó su cierre definitivo debido a que no logró hacer frente a dichos inconvenientes.

Los dirigentes del Chievo Verona buscaban reconstruir el club, según informó Mundo Deportivo, “empezando desde abajo”, pero no lograron hallar a un inversor antes del límite que fijaron las autoridades del fútbol italiano.

Debido a esto, pasada la medianoche el club cerró sus puertas definitivamente luego de que, en lo deportivo, había sido sancionado a participar en categorías menores por sus balances negativos. Tras jugar la Serie B en la última temporada, esta campaña debía buscar su resurrección desde la Cuarta Categoría.

De esta manera ha dejado de existir el equipo fundado en 1929 que le abrió las puertas de Europa al delantero chileno Mauricio Pinilla. Si bien “Pinigol” fue comprado por el Inter de Milán a Universidad de Chile en 2003, el atacante fue traspasado inmediatamente al Chievo Verona, que adquirió la mitad de su pase, debutando ahí en el fútbol europeo.

Más tarde también pasaron por la institución César Pinares y Felipe Seymour.

El elenco “Clivensi” ya había atravesado por un momento similar en 1936, cuando por falta de recursos no fue aceptado para competir en la Liga Regional de Verona y fue refundado después de la Segunda Guerra gracias a una iniciativa que promovió la gente de la ciudad.

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