El Manchester City, ya campeón de la Premier League, logró el sábado su segundo título de la temporada al derrotar 2-1 al Manchester United en la final de la FA Cup en Wembley, gracias a un doblete de Ilkay Gundogan que le acerca a un triplete histórico.

Tras proclamarse ya campeón de la Premier League, el City podría convertirse en el segundo equipo inglés en lograr un triplete si vence en Estambul al Inter de Milán en la final de la Liga de Campeones, después de que el United lo hiciera en la temporada 1998-1999.

Tan solo 13 segundos fueron necesarios para que el alemán sorprendiera a David de Gea con un potente disparo desde la frontal (1-0, minuto 1), el gol más rápido en una final de FA Cup.

"Sabíamos cómo queríamos jugar el saque inicial e intentamos aplicarlo, jugar largo para Erling (Haaland) e intentar recuperar el segundo balón. Vino directamente hacia mí, solo tuve que golpear", declaró el jugador a la BBC tras el partido. "Un tiro bastante bueno"

El portugués Bruno Fernandes igualó de penal antes del descanso (33), pero Gundogan anotó el tanto de la victoria en los primeros minutos de la segunda parte (51).

"Hemos realizado una temporada increíble pero nunca hemos ganado la Champions. Es un privilegio llegar a dos finales en tres años, es increíble, pero al final tienes que ganar la Champions para demostrar lo que vales", declaró el entrenador Pep Guardiola en rueda de prensa.

Un United desacertado

De momento, el City ha logrado un doblete de Copa y campeonato por segunda vez en su historia, tras el conseguido en 2019, un triplete doméstico en realidad pues también ganaron la Copa de la Liga.

De cara a la final de Champions, contarán con el estatus de favoritos, después de la gran temporada realizada y de la superioridad mostrada el sábado contra sus vecinos.

Tras haber terminado en tercera posición en Premier League y de su victoria en la Copa de la Liga, el Manchester United complicó más de la cuenta el partido al City pero no llegó a poner en verdadero peligro a su rival.

"Fue un partido muy ajustado, fuimos muy competitivos y organizados contra el mejor equipo del mundo actualmente", reconoció tras el partido Erik ten Hag.

Si bien lograron empatar antes del descanso con un penal prácticamente milagroso, pues apenas se habían acercado al área de los citizens, muchos de los jugadores de los Red Devils como Fred, Christian Eriksen o Jadon Sancho parecieron no estar al nivel requerido en un partido de estas características.

Aún así, el empate pudo llegar en el segundo minuto del tiempo añadido, con un balón que rebotó en la parte superior del larguero, en una ocasión que resume el caos del ataque del United.

"Todos estamos tristes y es muy difícil", declaró Fernandes a la BBC. "Queríamos acabar la temporada de otra manera pero no fue posible".

Gran estado de forma de Gündogan

El noruego Erling Haaland, máximo goleador en Premier League con 36 goles, estuvo más discreto en esta final, más allá de ocasiones puntuales sin demasiado peligro (16, 21).

Pero su capitán Gündogan ya había puesto para entonces el primer gol en el marcador con una gran semivolea con la pierna derecha, directa a la escuadra izquierda de David de Gea. Con esta diana, el alemán logra el gol más rápido en la historia de una final de FA Cup, tras el logrado por el francés Louis Saha con el Everton en 2009, en una final perdida finalmente contra el Chelsea (2-1).

Con su contrato a punto de expirar y su futuro en el City todavía en el aire, el alemán, que volvió a entrar el jueves en la convocatoria de su selección anunciada por Hansi Flick, confirmó su gran estado de forma, tras haber logrado dos dobletes y una asistencia en los partidos contra Leeds (2-1) y Everton (3-0) en campeonato, decisivos para superar en la tabla al Arsenal.

La final no dejará grandes recuerdos más allá del rápido gol de Gündogan, pero sirvió para demostrar una vez más el poderío del Manchester City incluso sin los goles de Haaland.

Guardiola, emocionado tras el pitido final, demostró con sus lágrimas el apetito insaciable de los citizens, que buscará poner la guinda sobre el pastel dentro de siete días.

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