El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, condenó este miércoles los enfrentamientos que retrasaron en casi 30 minutos el 'Superclásico' el martes entre Brasil y Argentina, en Rio de Janeiro.

"La violencia en el fútbol es totalmente inaceptable, tanto dentro como fuera del campo de juego", declaró el máximo dirigente del fútbol mundial en su cuenta de Instagram, en inglés, español y portugués.

"Este tipo de sucesos, como los ocurridos durante el partido de clasificación para la Copa del Mundo de la FIFA entre Brasil y Argentina en el estadio Maracaná, son inaceptables en nuestro deporte y en nuestra sociedad", prosiguió el dirigente italosuizo.

Antes de infligir a los brasileños la primera derrota en casa de su historia en eliminatorias a la Copa del Mundo (0-1), los argentinos regresaron a vestuarios después de los himnos nacionales cuando se desató una pelea en la grada que fue reprimida con una intervención de la policía haciendo uso de porras.

Pero la 'Albiceleste', vigente campeona del mundo, finalmente regresó al césped una vez la situación se calmó en las tribunas.

El inicio, previsto a las 21h30 locales en el estadio de Maracaná (00H30 GMT del miércoles), tuvo lugar una media hora más tarde.

"Sin excepción, todos los jugadores, simpatizantes, personal y directivos tienen que sentirse seguros y protegidos para poder jugar y disfrutar del fútbol, y solicito a las correspondientes autoridades que garanticen que esto se respete en todos los ámbitos", concluyó Gianni Infantino.

Contactada por la AFP, la FIFA explicó este miércoles que no ha abierto ninguna investigación disciplinaria, un proceso que precisa generalmente más tiempo, ya que la instancia debe recibir y estudiar el informe detallado del partido.

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