En el fútbol un tiro libre cerca del área generalmente es una oportunidad para anotar –o al menos generar peligro– en el arco rival.

Los equipos ponen a prueba sus tácticas para sorprender a la defensa adversaria; como pases imprevistos, corridas desde fuera del área hacia el punto penal o romper líneas al primer o segundo palo.

Sin embargo, en Japón un equipo llevó a cabo una estrategia que superó todo lo que habíamos visto hasta ahora.

La jugada en cuestión se registró durante un partido de la primera ronda del Campeonato Nacional de Fútbol de Escuelas Secundarias y sirvió para abrir el marcador, que terminó con la victoria por 4-2 a favor de Takagawa Gakuen sobre Seiryo.

Iban apenas ocho minutos del primer tiempo cuando Takagawa Gakuen tuvo un tiro libre a favor por la banda derecha, lo que originó la llamativa acción.

Junto a la pelota se posicionaron dos jugadores. En el área se ubicó un delantero para esperar el centro, mientras que el resto de los compañeros, más alejados de la acción, comenzaron a girar tomados de las manos como si estuvieran haciendo una ronda.

La distracción pareció tener efecto, pues una vez que se soltaron comenzaron a correr en distintas direcciones, desorientando a la defensa rival. Resultado: el balón llegó al segundo palo y uno de los jugadores que se encontraba en la ronda lo impactó de cabeza para enviarlo al fondo de la red.

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