El precio del dólar arrancó la semana aún más abajo e incluso intentaba perder los $ 860, en línea con la renovada presión que enfrenta la divisa a nivel global por la posible acción conjunta entre Washington y Tokio para respaldar al yen japonés.
La paridad dólar-peso caía $ 8,4 hasta los $ 859,5 -mínimos de la sesión- al inicio de la tarde de este lunes, tras cerrar el viernes en nuevos mínimos de dos años. Medido en UF, el dólar está en los mismos niveles del piso establecido en 2023, que anteriormente se había visto en 2018.
Los agentes extranjeros llevan al menos cinco sesiones desarmando su posición neta contra el peso chileno en el mercado derivado, con lo que esta se redujo a US$ 6.900 millones al jueves, según informó esta mañana el Banco Central.
Este martes, posterior al cierre del mercado, el Central dará a conocer su decisión de política monetaria, para la que no se esperan ver cambios. Misma expectativa hay sobre la Reserva Federal, que publicará su anuncio el miércoles.
Al rescate del yen
El dollar index caía 0,7% hasta los 96,9 puntos, mínimos de cuatro meses, principalmente debido a la fuerte apreciación del yen (1,3%), luego de que este cotizara en sus peores niveles desde julio de 2024. El oro escalaba 1,7% para superar históricos US$ 5 la onza, y el cobre transado en Londres subía 0,8% para tocar de vuelta US$ 6 por libra. Las tasas de interés caían en todos los principales mercados de deuda.
"El amplio fortalecimiento del yen se generó por el aumento de la preocupación entre los participantes del mercado por el riesgo de una intervención directa", escribió el analista sénior de divisas de MUFG, Lee Hardman. Sería la primera acción coordinada sobre el yen desde 2011.
"El yen se fortaleció considerablemente en la tarde del viernes, tras conocerse que la Fed de Nueva York se puso en contacto con instituciones financieras para preguntarles sobre el tipo de cambio del yen. La noticia ha alimentado las especulaciones de que podría haber una intervención directa en breve, e incluso una intervención conjunta con EEUU para comprar yenes y vender dólares", repasó.
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, dijo este domingo que su gobierno tomaría "todas las medidas necesarias para hacer frente a movimientos especulativos y altamente anormales". Luego, este lunes el jefe de divisas del Ministerio de Finanzas afirmó que "colaborarán estrechamente con las autoridades estadounidenses cuando sea necesario".
Todos contra el dólar
El dollar index viene de caer 1,8% en su peor semana desde mayo, debido a que las amenazas arancelarias de Donald Trump, más allá de que luego se hayan cancelado, estimuló la diversificación hacia mercados distintos de EEUU. América Latina fue un destino altamente beneficiado.
"La confianza en torno al dólar global está sufriendo un duro golpe", escribieron Shaun Osborne y Eric Theoret de Scotiabank Global. "La venta masiva de dólares pareció cobrar impulso el viernes, cuando la plata alcanzó los US$ 100 la onza. Los inversionistas interpretaron esto como una prueba más del recambio", recapitularon.
Según los estrategas, "el aumento de los riesgos de intervención, implícitos en la actividad de control de los tasas por parte de los bancos centrales, se suma a las preocupaciones existentes que pesan sobre la divisa, lo que está animando a los inversionistas globales con sobreponderación a reducir aún más o cubrir su exposición. La tensa situación política interna de EEUU puede ser otro obstáculo, en medio del aumento de los riesgos de otro cierre del Gobierno".
Como parte de este telón de fondo negativo para el dólar están las ameanzas sobre la autonomía de la Fed, el encarecimiento de las acciones estadounidenses y la fractura de las alianzas globales, señaló Scotiabank.