En entrevista con T13 Finde de Canal 13, Raúl Cordero, climatólogo y docente de la Universidad de Santiago, detalló las implicaciones de la ola de calor en Europa y explicó por qué El Niño “Godzilla” no ha dejado precipitaciones en la zona centro.

En el viejo continente, los termómetros han llegado hasta los 46,1 °C en Huelva, España, París (, Francia) ha tenido diez días de temperaturas sobre 35 °C, mientras que al oeste de  Alemania se registró un récord histórico de 41 °C.

El climatólogo señaló que se trata de una “ola de calor de proporciones históricas, es probablemente la ola de calor más intensa y larga que han tenido que enfrentar, sobre todo en la zona del centro de Europa, Francia en particular, desde el año 2003”.

“Es probable que esta ola de calor, que afortunadamente termina hoy (sábado 27 de junio) en Europa, se lleve la vida de varias decenas de miles de personas”.

Sobre la mortalidad por las altas temperaturas en Europa, afirmó que “muy probablemente en los próximos días vamos a comenzar a escuchar los reportes de lo que se llama la sobremortalidad”. 

“Las víctimas directas del calor son relativamente pocas, pero cuando hay tantos días consecutivos de ola de calor, durante esos días, desgraciadamente, aumenta de manera significativa la mortalidad de personas mayores de 65 años”, añadió, estimando que “probablemente, estemos hablando de decenas de miles de personas”. 

Cordero recordó que en un evento de similares magnitudes ocurrido en 2003 se registraron alrededor de 70 mil muertes.

En la época, las máximas en París deberían ser 25 grados, pero llevan aproximadamente 10 días consecutivos con 10 grados más.  “Una ola de calor similar a esa sería el equivalente a que en Santiago en enero, cuando la temperatura típica en Santiago es de 31°, tuvieses 41°. Eso afortunadamente nunca ha pasado, el máximo de temperatura en Santiago es 38°”.

¿Puede El Niño “Godzilla” dejar una ola de calor en Chile?

Este año se pronosticó la llegada de El Niño “Godzilla” a Chile, el que también podría elevar las temperaturas en verano. El experto aseguró que “no está claro que (El Niño) haya jugado un rol en la ola de calor que está por terminar hoy en Europa, pero lo que sí sabemos es que estadísticamente empuja los termómetros al alza en todo el mundo, incluido Chile”.

Respecto a los efectos en el país, explicó que “los veranos en Chile cuando tenemos El Niño suelen ser extraordinariamente cálidos y estar marcados por olas de calor, no tan intensas como las de Europa, pero sí históricas”.

“Por ejemplo, la última vez que tuvimos El Niño no fue un “niño Godzilla”, fue un Niño moderado, en 2023-24. En Santiago, durante esa ola de calor, que es la más intensa que jamás hemos tenido en la zona central, tuvimos cinco días consecutivos con temperaturas superiores a los 35°C”, agregó.

Además, recordó que esa ola de calor “hizo muy difícil controlar los incendios que terminaron costando la vida a más de 100 personas en Viña del Mar y Quilpué. Obviamente, la ola de calor no es la que inicia el fuego, pero como cualquier bombero o brigadista sabe controlar la propagación del fuego con una ola de calor de esa intensidad resulta imposible”.

Cordero contó que este fenómeno meteorológico, que sigue en desarrollo, “podría ser, con toda seguridad, es el más intenso de los últimos diez años y podría ser quizás el más intenso de los últimos 50 años”.

El Niño todavía no deja lluvias en la zona centro

Respecto al déficit de precipitaciones en Chile a pesar de la llegada de El Niño -que se estima en un 75%- el experto indicó que la razón es “una condición asociada a la intensidad de los vientos en torno al continente antártico. En los últimos dos meses ha habido un récord extraordinario de temperatura más alta en la península antártica para invierno. En una base argentina se midieron 15° en pleno invierno en la Antártica". 

Cuando hace calor en la península antártica, usualmente no llueve en Chile, esas cosas están relacionadas y eso no tiene necesariamente que ver con El Niño. La buena noticia es que ya están regresando a temperaturas relativamente típicas y eso significa que los vientos en torno a la Antártica, que estaban demasiado fuertes, se están debilitando y eso debería eventualmente permitir que el niño tome la posta controlando las precipitaciones en Chile (continental)”, aseguró.

Para cerrar, mencionó que “en julio, agosto, septiembre tendremos precipitaciones quizás por encima de valores típicos y, por lo tanto, el déficit que arrastramos hasta este momento podría cerrarse completamente o al menos de manera parcial”.

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