La Confederación Nacional de Ferias Libres, Persas y Afines (ASOF) advirtió que el sistema frontal que afecta a distintas zonas del país podría impactar el abastecimiento de alimentos frescos.
A través de un comunicado, la organización señaló que las condiciones meteorológicas podrían impedir el funcionamiento normal de algunas ferias libres, especialmente en aquellos lugares donde la infraestructura es insuficiente para enfrentar los eventos climáticos de esta magnitud.
La presidenta de ASOF, Paola Morales, afirmó que “este frente de mal tiempo vuelve a dejar en evidencia una realidad que las ferias libres enfrentamos año tras año: en muchos casos nuestra infraestructura sigue siendo muy precaria y hace prácticamente imposible funcionar con normalidad cuando enfrentamos condiciones climáticas extremas”.
Según Morales, a pesar de que los feriantes buscan mantener el abastecimiento de productos para la comunidad, pero las lluvias, el viento y las inundaciones hacen inviable la operación de las ferias de forma segura.
“Cuando una feria no puede funcionar, miles de familias pierden su fuente diaria de sustento y, al mismo tiempo, comunidades completas pueden quedar temporalmente con mayores dificultades para acceder a alimentos frescos, saludables y a precios justos”, señaló.
Ferias libres alertan riesgo para el abastecimiento por sistema frontal
Ante este escenario, ASOF llamó a las autoridades nacionales y municipales a coordinar medidas de prevención y seguridad junto a las organizaciones feriantes, especialmente en las zonas más afectadas.
En esa misma línea, le solicitó al Gobierno que evalúe mecanismos de apoyo para los trabajadores que no puedan trabajar por las condiciones climáticas.
Actualmente existen cerca de 1.500 ferias libres en todo el país y más de 400 mil empleados vinculados a esta actividad, lo que, a juicio de la organización, confirma el rol estratégico que cumplen estos espacios.
Finalmente, la presidenta de ASOF enfatizó que “la planificación de nuestras ciudades debe considerar a las ferias libres como una infraestructura esencial para la seguridad alimentaria, la economía local y la resiliencia de nuestras comunidades. Necesitamos espacios seguros, indispensables y capaces de soportar de mejor manera las inclemencias climáticas”.