El Ministerio de Salud (Minsal) declaró Alerta Sanitaria en toda la Región Metropolitana, debido a los riesgos derivados de los recientes aluviones e inundaciones y ante el pronóstico de un nuevo sistema frontal que podría afectar a Santiago durante los próximos días.
La medida fue publicada hoy 17 de octubre en el Diario Oficial y tendrá una vigencia de 45 días, en los cuales las autoridades sanitarias contarán con facultades extraordinarias para enfrentar eventuales emergencias.
La decisión se produce tras el sistema frontal que afectó a la zona central desde el pasado 6 de octubre, provocando crecidas de cauces, inundaciones y aluviones en distintas comunas de la capital.
Pronostican nuevas lluvias, tormentas eléctricas y granizos en Santiago
Según informó el Minsal, la declaración de Alerta Sanitaria cobra especial relevancia ante la llegada de un nuevo sistema frontal previsto a partir de la noche del 18 de octubre.
Según la Dirección Meteorológica de Chile (DMC), se esperan precipitaciones durante el lunes 19 y el martes 20 de octubre, acompañadas de posibles tormentas eléctricas, granizos y fuertes rachas de viento.
El martes podría concentrar las precipitaciones de mayor intensidad, mientras que sectores precordilleranos, como San José de Maipo, podrían registrar lluvias persistentes.
Este escenario genera preocupación por las consecuencias de las recientes emergencias, especialmente ante la acumulación de barro, la eventual contaminación de agua y alimentos y las dificultades de saneamiento, que pueden aumentar el riesgo de enfermedades gastrointestinales e infecciones respiratorias.
¿Qué implica la Alerta Sanitaria decretada en la Región Metropolitana?
La medida permitirá al Minsal y a los organismos sanitarios regionales adoptar acciones extraordinarias para fortalecer la capacidad de respuesta de la red asistencial.
Entre las facultades contempladas se encuentra la contratación extraordinaria de personal de salud, la adquisición expedita de medicamentos e insumos médicos y la habilitación de espacios alternativos de atención, en caso de que algún establecimiento resulte afectado.
También se podrán reforzar las labores de vigilancia epidemiológica, facilitar la distribución de medicamentos en sectores afectados y coordinar acciones con organismos públicos y privados.
La ministra de Salud, May Chomali, explicó que la decisión busca anticiparse a las consecuencias de eventuales emergencias.
"Estamos tomando las medidas necesarias para proteger la salud de las personas y anticiparnos a las consecuencias que podría tener un nuevo sistema frontal. La experiencia de los últimos días nos demuestra que debemos estar preparados para responder con rapidez, especialmente cuando se producen aluviones, inundaciones o daños en establecimientos de salud”, señal+o.
La secretaria de Estado agregó que la alerta permitirá reforzar los equipos médicos, movilizar recursos y garantizar la continuidad de la atención.