Cada año, cuando agosto llega a Chile, vuelve a aparecer una frase conocida por todos: “hay que pasar agosto”. Para algunos es una superstición; para otros, una tradición que se repite entre bromas cuando el invierno comienza a llegar a su fin.

Pero, ¿existe alguna razón médica detrás de este popular dicho?

Los especialistas explican que los meses fríos pueden aumentar la vulnerabilidad de los adultos mayores frente a las enfermedades respiratorias, especialmente cuando existen patologías crónicas. Las bajas temperaturas, los cambios bruscos y la circulación de virus pueden favorecer cuadros que, en este grupo, pueden presentar mayores complicaciones.

El Dr. Pablo Gallardo, jefe de Geriatría de Clínica Santa María, señala que los meses fríos, particularmente agosto, se asocian a una mayor mortalidad en este grupo debido al aumento de la vulnerabilidad de las vías respiratorias.

A esto se suma que una infección viral puede descompensar enfermedades que ya estaban controladas.

Los adultos mayores tienden a desarrollar cuadros mucho más complejos que una persona adulta sana o alguien joven. Por eso, suelen complicarse con neumonías y bronconeumonía”, explica la Dra. Katherin Falck, directora médica de Help Rescate.

¿Cómo prevenir complicaciones?

Una de las principales recomendaciones de los especialistas es mantener al día las vacunas correspondientes. El Dr. Felipe Rivera, broncopulmonar de Clínica Dávila, destaca especialmente la vacunación contra la influenza y el COVID-19, además de la vacuna contra el virus respiratorio sincicial (VRS) cuando está indicada.

La prevención también incluye medidas cotidianas. El Dr. Jorge Yáñez, broncopulmonar de Clínica Biobío, recomienda lavarse frecuentemente las manos, ventilar los espacios, desinfectar superficies y utilizar mascarilla cuando existen síntomas respiratorios. Además, quienes estén enfermos deberían evitar el contacto con adultos mayores, niños y otros grupos de riesgo.

La alimentación también cumple un papel, aunque sin fórmulas milagrosas. La nutricionista Paulina Mella explica que una dieta equilibrada permite obtener los nutrientes necesarios para el funcionamiento del sistema inmune. Frutas como naranja, kiwi, mandarina y limón aportan vitamina C, aunque no existe un alimento específico capaz de curar un resfrío.

Y el cuidado no es solamente físico. Durante el invierno, los adultos mayores también pueden enfrentar mayor aislamiento. La psicóloga Elena Rug recomienda acompañarlos y generar espacios confortables, incorporando elementos significativos para ellos, como música, aromas u objetos familiares.

Así, “pasar agosto” puede ser más que una frase tradicional: una oportunidad para recordar que, durante las últimas semanas del invierno, la prevención y el acompañamiento siguen siendo importantes, especialmente para quienes son más vulnerables.

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