“Debate anticipa campaña 2da vuelta. Clave votar por quien tiene programa para gobernar, sumar, incluir. @sebastiansichel tiene firmeza para enfrentar la violencia. Pero tiene + que eso. Tiene propuestas serias en materia medioambiental, mujer, pymes, crecimiento, protección social”. Ese fue el tuit que escribió la noche de este lunes la constituyente de la derecha Marcela Cubillos luego del último debate presidencial de Anatel.

La exministra ha respaldo la candidatura del oficialismo desde el inicio -pese a la cercanía que se le arrogó al Partido Republicano durante su campaña a la Convención Constitucional- y, como referente del sector, Cubillos ha recalcado en más de una ocasión que mejor vale seguir adelante con el proyecto colectivo de la derecha. Esto, sobre todo, en medio de los descuelgues que se dieron en favor de la campaña de José Antonio Kast.

Las palabras de Cubillos, en ese sentido, tienen un trasfondo importante en la derecha: la noche del debate de Anatel, dicen en el sector, se develaron las flaquezas de la figura de J. A. Kast y de su programa de gobierno.

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En el comando presidencial de Sebastián Sichel las cuentas fueron alegres, pues, dicen, el abanderado logró mantener la calma y, además, pudo enfrentar a Kast y relevar sus debilidades sobre todo en el ámbito económico.

Pero más allá de los dividendos de la recta final de cara a la elección del domingo, los liderazgos del sector aseguran que, luego de la noche del debate, el electorado de la derecha está dudando de que José Antonio Kast pueda ser realmente capaz de vencer a Gabriel Boric en la segunda vuelta presidencial.

“Hay una sensación incluso de que Boric va a barrer a Kast 80-20, tipo Apruebo-Rechazo”, dicen en el sector, donde también resuena que el porcentaje podría ser 70-30.

¿Cómo se llegó a esa sensación en la derecha? Si Kast tenía el desafío en el debate de resarcir el error de “pinochetizar” en los últimos días de campaña, con el “tono correcto” y cerrando todo tipo de polémica, la noche del lunes solo profundizó en los errores que se le quisieron enrostrar durante este periodo electoral.

En el sector coinciden en al menos cuatro errores “graves” que cometió el republicano. El más significativo, coinciden, fue el tema de la mujer y el emplazamiento que realizó a la periodista Macarena Pizarro.

“Pensé que íbamos a abordar temas más importantes”, dijo Kast al ser consultado por temas de género. Sin embargo, la polémica más relevante de la noche se dio cuenta Pizarro le consultó sobre la diferencia entre las mujeres solteras y casadas en su programa de gobierno, documento donde se explicita “ofrecer incentivos económicos a las parejas casadas”.

“¿Usted es casada?”, le preguntó Kast. “Soy divorciada, pero creo que eso no tiene ninguna importancia para este debate”, respondió la periodista. El emplazamiento produjo recriminaciones transversales y, por cierto, generó aun más ruido en momentos en que el candidato Sichel ha emplazado a Kast sobre su propuesta de la eliminación del Ministerio de la Mujer, lo que el oficialista ha calificado como un retroceso grave en derechos.

El segundo error, relatan, se dio en momentos en que Gabriel Boric enumeró página por página el programa de gobierno de Kast.

“Cuando hablamos de discriminación, José Antonio: subsidio solo para familias casadas, página 172 de tu programa. A los jubilados se les quiere subir la pensión solo a las Fuerzas Armadas, página 51 de tu programa…”, comenzó señalando Boric mientras en ese instante Kast interrumpió: “Perdona, ¿72 dijiste?”, dijo, mientras intentaba leer y escarbar en su propio programa de gobierno.

El frenteamplista siguió: “Coordinación para perseguir a activistas de izquierda, página 27”, y fue nuevamente interrumpido por Kast: “Perdona, ¿la primera era la 172?”. “Prohibición del matrimonio igualitario, página 81. Eliminación del Ministerio de la Mujer y obligación a una niña violada a ser madre, página 171. La verdad es que aquí hay una serie de actos discriminatorios…”, finalizó Boric.

El tercer en error, en tanto, se vuelve a enmarcar en una polémica con la periodista Macarena Pizarro cuando le requiere explicar las nuevas termoeléctricas que se proponen en su programa de gobierno.

“¿Me lo lee textual? léemelo textual, porque no dice eso”, respondió Kast.

Luego de que la periodista apuntó la página en la que se sostenía dicha idea, Kast respondió: “No vamos a inaugurar ninguna nueva termoeléctrica”, mientras los demás candidatos rieron de la respuesta. “Si lo dijera, lo rechazo, no vamos a hacer ninguna (…) se puede modificar”, remató.

Finalmente, el cuarto error fue cuando Kast reconoció que no sabía el PIB tendencial del país, lo que, dicen, profundizó las dudas económicas que han manifestado los empresarios sobre la realidad de sus propuestas sobre todo en el ámbito impositivo.

Los apoyos de la segunda vuelta, ¿con qué fuerza?

Previo al debate de Anatel, en el comando de Kast reconocían que el episodio de Pinochet y la prensa internacional podía generar dificultades para aunar apoyos del mundo moderado de cara al balotaje.

Y este martes, con los resultados del debate sobre la mesa, en Chile Vamos ha crecido la sensación de que los respaldos para una eventual segunda vuelta serán complejos. “En el debate mostró que cuando están todos contra él, y que cuando lo sacan al pizarrón, no puede”, dice un liderazgo oficialista relevando que, “así son, de hecho, las segunda vueltas”, que todos estarán contra él y entonces, ¿qué ocurrirá ahí?

En el propio comando de Kast admiten además que hoy cuentan con poca gente en sus equipos para hacer frente al desafío. De hecho, ya recibieron fuego amigo. “El equipo de Kast sabía que tenía problemas con su programa”, dijo el candidato por el distrito 11, Gonzalo de la Carrera, figura conocida de los republicanos. “No se puede trabajar con un equipo de una persona, tienen que ampliar el equipo”, agregó la noche del debate.

En ese sentido, en el comando de Kast están conscientes que en una segunda vuelta se formará un nuevo “plan de gobierno”. Pero la duda que persiste en el oficialismo es que si habrá liderazgos disponibles para trabajar con fuerza por el abanderado. Algunos no dudan que estén esos votos en las urnas, pero sí se cuestionan que existan equipos amplios -y visibles- para derrotar a Boric.

Si bien hace semanas en la centroderecha no preocupaba demasiado el derrumbe de Sichel -pues, decían en ese momento, “está Kast”- la noche del lunes apareció la sensación de que quizás el triunfo de Boric sea una posibilidad más real.

Ahora bien, los presidentes de partido se reunieron este martes con el comando de Sichel y comentaron, según presentes, que el debate significó un “punto de inflexión” para el abanderado oficialista. “La posibilidad de la segunda vuelta para Sichel aún está ahí”, señalan. En todo caso, en el mundo parlamentario no hubo mayor interés sobre el debate ante la alta expectación de sus propias campañas y la compleja elección que se avizora para la derecha.

El propio Sichel, en tanto, mostró su conformidad con su performance durante la jornada. “Fui el que siempre fui: el de las primarias, el que fui como ministro. Traté de explicar y aclarar lo que decía mi programa, nosotros hemos hecho un programa bien serio y estaba muy tranquilo contando lo que queríamos para el país”, señaló en Radio Universo. Y añadió: “Vamos a ver qué pasa ahora después del debate. Ya lo vi ayer, para ser bien honesto. En mi WhatsApp vi que algunos que estaban vitrineando para otro lado volvieron rapiditamente a vitrinear para acá”.

¿Mueve o no la aguja este debate? En el comando de Sichel creen que sí lo hará, al menos entre los indecisos o entre quienes pudieron ver “la otra cara de Kast” en televisión abierta.

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