El sur de Chile es reconocido por ser tierra de leyendas, lluvia y buen comer. Así se deja ver en sus restaurantes y "picadas", donde la abundacia y el sabor de su gastronomía lo transforman en un imperdible. En Punta Arenas, en 2020, una pareja decidió revolucionar el lugar con sopas 100% vegetarianas, con incluso opciones veganas.

Esta es la historia de "Doña Rosa Sopería", un negocio fundado por Nicolás Fuentes (31) y Rosa Gómez (34) que abrió en tiempos de pandemia y que ofrece deliciosas combinaciones  sin carne como "sopa de tomate-orégano", "sopa de betarraga-pimienta" y "sopa de choclo-albahaca", entre otros. 

Cada porción de sopa tiene la opción para agregar diferentes toppings, como merkén, láminas de coco o sesamo tostado, y para elegir la base, que puede ser natural, de crema de leche o vegana. Además, viene con un pan amasado y protegido con un packaging cómodo y sustentable. 

"La sopería es una idea que veníamos pensando hace mucho tiempo pero que nos apuramos en ejecutar a raíz de la pandemia. Todo partió porque mi mujer siempre le cocinaba sopas a mi hijo y a él le encantaban. Ella probaba con variados sabores de verduras e incluso hizo algunas mezclas bien raras, pero siempre le quedaron ricas", contó Nicolás a T13.cl. 

Rosa y Nicolás ya había comprobado con proyectos anteriores que podían trabajar bien en equipo. Así que aprovechando sus ganas de emprender, decidieron abrir la primera sopería de Punta Arenas. 

"Por alguna razón nadie había puesto una sopería. Nadie vendía sopas en un lugar que hace 'más frío que la cresta'. Nos dio miedo ser los primeros, pero al final vimos una oportunidad y la aprovechamos", dijo Nicolás. 

Hasta el momento, el proyecto se ha convertido en un verdadero éxito. Esta es la segunda temporada de invierno que pasan y están con un crecimiento de ventas de casi el doble. Según Nicolás, al magallánico le gustó mucho la idea y de hecho, como todo lo bueno se copia, ya se han creado negocios de competencia. 

"Nosotros buscamos una alimentación consciente, que las personas sepan lo que están comiendo y que vean que es saludable. Nuestras sopas tienen un valor accesible, valen lo mismo que un completo, por ejemplo, pero la entrega nutricional que aportan por ese mismo dinero es infinita", dijo el emprendedor. 

Este negocio familiar tiene muchas proyecciones para el futuro. Por ejemplo, para este año la pareja espera ampliar su casa para tener una cocina más grande y así escalar el proyecto. 

"Lo que más me gusta del negocio es su proyección, pensar en lo que podría llegar a ser. Eso sí, con mucho compromiso y responsabilidad. Este no es un simple emprendimiento, la sopería hace girar a mi familia y mi familia hace girar a la sopería. Eso nos motiva a seguir peléandola y cumplir nuestra mayor aspiración: algún día tener un restaurante, un espacio físico para que no solo podamos vender, sino que también podamos ver como la gente disfruta de nuestras sopas", finalizó Nicolás, emprendedor de este imperdible donde el que come donde Doña Rosa ha de volver. 

¿Quieres conocer más de este negocio? Visita @dona_rosa_soperia en Instagram. 

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