En Maho Beach, Saint Martin, los turistas alucinan cada vez que un avión aterriza en el Aeropuerto Internacional Princesa Juliana.

La pista de aterrizaje es sólo de 2.300 metros, situación que obliga a los pilotos a pasar cerca de la playa.

Es tanto el furor que esto causa entre los diferentes turistas que visitan el lugar, que los bares y restaurantes del lugar tienen una pantalla con los horarios de llegada de los aviones. Todo una fórmula para no perderse este verdadero espectáculo.

 

Flying frequently tends to make one either bitter or obsessed with aviation. I fall into the latter category. Visiting Maho Beach in Saint Marteen was always on my bucket list. It's as crazy as it looks — planes landing just feet from a public beach.

Un vídeo publicado por Paul Luning (@pluning) el

Publicidad