La actriz Fran Walker abrió su corazón y relató el proceso que debió atravesar tras sufrir anorexia y enfrentar trastornos alimenticios durante su adolescencia.

La confesión tuvo lugar en el podcast Vanidad a cualquier edad, conducido por Dani Forno, donde la artista abordó su relación con el cuerpo y los desafíos que enfrentó en distintas etapas de su vida, destacando la adolescencia como el periodo más complejo.

Fran Walker relató que los problemas comenzaron a los 13 años, cuando su percepción corporal empezó a cambiar drásticamente. “Yo me recuerdo de niña muy libre. Como fui la primera mujer después de dos hombres, siempre se me trató como la princesa, la más linda del mundo, entonces yo me la creí desde chica. Tenía mucha personalidad, súper explosiva, súper actriz. Una actitud que lo único que quiero es volver a tener”, recordó.

Sin embargo, al llegar a la adolescencia, su relación con su cuerpo se complicó. “Yo bailaba ballet desde muy chica y en la adolescencia me empezaron a crecer las pechugas y a estar más redondita. Entonces yo, que había sido validada por una forma exterior, sentía que mi cuerpo no calzaba con algo que yo amaba hacer”, explicó.

"Fue terrible, no un punto medio, terrible": Fran Walker sobre su lucha contra la anorexia

Ese proceso, sumado a otros factores personales, derivó en un trastorno alimenticio severo. “Terminé desarrollando un trastorno alimenticio galopante por muchos, muchos años”, confesó. “Mi relación con mi cuerpo en la adolescencia fue terrible, no un punto medio, terrible”, añadió.

En ese sentido, Walker reflexionó sobre la importancia de la validación y cómo la sociedad moldea la percepción de uno mismo. “La adolescencia tiene que ver con cómo te presentas al mundo, cómo quieres que te vea la sociedad. Y si te enseñaron que el valor de una mujer es la belleza, y de repente sientes que no cumples con eso, se te cae todo”, sostuvo.

Desarrollé una forma de hablarme frente al espejo muy fea, muy terrible. Esa fue la voz que más me costó callar”, reconoció la artista, detallando la dureza del proceso que enfrentó.

A pesar de las dificultades, Walker decidió confrontar el problema y se enfocó en el arte. “Decidí irme al choque. Tuve esto por más de 10 años, iba y venía, pero siempre amé bailar y actuar”, relató. “Mi principal misión fue superar ese trastorno. Investigué, fui a terapia, hice todo lo que te puedas imaginar para poder sanarme. El arte y el teatro fueron una herramienta importante”, agregó.

Finalmente, la actriz aseguró que logró salir adelante y recuperar el control sobre su vida y su cuerpo. “Yo me curé. Llegó un momento en que dije ‘este tema ya no es más un tema’”, concluyó.

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