Jenna Ortega volvió a aparecer públicamente como parte de la promoción de sus próximos proyectos y una reciente entrevista al medio Esquire rápidamente comenzó a circular en redes sociales no por sus declaraciones, sino que por su aspecto físico.
La protagonista de "Merlina" habló sobre su carrera y la nueva etapa profesional que atraviesa después del éxito de la serie de Netflix.
Sin embargo, las imágenes de esta aparición terminaron generando una conversación paralela entre sus seguidores, quienes reaccionaron a un detalle que llamó especialmente la atención.
Algunos usuarios en redes sociales señalaron que percibían un cambio en la apariencia de la actriz respecto a otras etapas de su carrera y comenzaron a expresar preocupación por su bienestar.
Los comentarios también provocaron un debate en torno a la forma en que se analizan públicamente los cuerpos de las celebridades.
La aparición coincide con una revelación de Ortega sobre las exigencias que se imponía cuando comenzó a trabajar como actriz siendo apenas una niña: contó que podía pasar una jornada completa sin comer ni tomar agua con tal de no interrumpir el trabajo de las personas que estaban a su alrededor.
La preocupación de los fans por Jenna Ortega
En la sección de comentarios de la entrevista publicada por Esquire en YouTube, decenas de seguidores centraron su atención en la apariencia de la protagonista de 'Merlina'.
"Se ve muy diferente, espero que se esté cuidando", escribió una usuaria, mientras otra comentó: "Es muy bonita, espero que esté bien".
Entre los mensajes compartidos también aparecen frases como "La próxima Ariana Grande", "Jenna, ¿estás bien?", "Jenna, recupérate pronto" y "¿Por qué está tan delgada?".
La comparación con Grande no fue casual. La cantante lleva años en el centro de comentarios similares sobre su cuerpo y advirtió públicamente que no se puede asumir el estado de salud de alguien solo por su apariencia.
La cantante se ha convertido, para muchos, en el símbolo de una discusión más amplia sobre la delgadez extrema, la cultura de las celebridades y el retroceso del movimiento de positividad corporal.
Ante el caso de Jenna Ortega, algunos seguidores replicaron ese esquema. “Hollywood ha vuelto a exigir la estética de piel y huesos”, escribió un usuario en redes sociales.
Ni Ortega ni Grande han revelado públicamente tener trastornos alimenticios. El asunto pone en tensión la preocupación legítima por los estándares de belleza y el mismo escrutinio sobre los cuerpos femeninos que las propias celebridades han pedido durante años que se detenga.