Mediante una carta, la actriz Amaya Forch reveló que fue víctima de violación y criticó el proyecto “Escucha su corazón”: "Se presenta como un acto de amor a la vida, pero no es más que un acto cruel de desprecio hacia la mujer".

Recordemos que dicha iniciativa, impulsada por parlamentarios de los partidos Nacional LibertarioRepublicano y Renovación Nacional, plantea modificar el artículo 119 del Código Sanitario para que, antes de que la mujer manifieste su decisión de interrumpir el embarazo, el médico deba informarle si es posible detectar la actividad cardíaca del embrión o feto.  

Actualmente, en Chile es legal el aborto en tres causales (Ley 21.030) específicas: riesgo vital (cuando la vida de la madre está en peligro), inviabilidad fetal (patologías congénitas letales) y violación (hasta las 12 semanas de gestación, o 14 para menores de 14 años).

Amaya Forch: "Hace 30 años viví un infierno"

En la misiva publicada en El Mercurio, Amaya Forch relató: “Hace 30 años viví un infierno en manos de un hombre cuyo rostro decidí olvidar. Con los años aprendí a convivir con el dolor, volví a confiar y he sido feliz. No obstante, hay preguntas que hoy vuelven a aparecer”.

“Esa noche pude haber quedado embarazada. ¿Habría sido capaz de soportarlo? ¿Me habría sentido culpable como madre? ¿Qué cruz habría cargado mi niño al saberse hijo de un violador? (...) ¿Vería la cara de ese monstruo en los ojos de mi niño? ¿Habría abortado?”, cuestionó.

La actriz contó que en aquel entonces vivía en Londres, donde “se entendía que el trauma de una mujer o niña por un embarazo por violación era mayor que el de un aborto. Ese respaldo humano y legal me daba algo de calma entre tanta angustia”. 

Después regresó a Chile para recibir contención de su familia, pero aseguró que no habría vuelto de haber quedado embarazada tras la violación. “No a un país donde la moral castigadora era más fuerte que el dolor de tantas mujeres y niñas. No donde me tratarían de asesina cuando me estaba aferrando a la poca vida que sentía me quedaba”, sostuvo.

La crítica al proyecto “Escucha su corazón”

Forch dijo que la iniciativa busca que la mujer se sienta culpable para que así desista de abortar, manifestando que, en realidad, “se presenta como un acto de amor a la vida, pero no es más que un acto cruel de desprecio hacia la mujer. De solo pensarlo se me parte el alma”.  

“¿Qué moralina retrógrada es esa que pretende calificar nuestro sufrimiento y decirnos cómo debemos lidiar con el espanto vivido? Espanto de sociedad que pretenden construir”, añadió. 

Para cerrar la carta, escribió: “El tiempo es un aliado en la sanación. Los señores diputados podrían usar el suyo para crear leyes que nos den más seguridad a las mujeres, leyes que nos hagan sentir protegidas, no atacadas. No más de lo que ya somos”.

Publicidad