Américo se sinceró sobre la relación con su hija mayor Mabel, reconociendo con honestidad y autocrítica los errores cometidos en el pasado, sobre todo en su adolescencia.
En conversación con la periodista Javiera Quiroga, quien lidera el podcast Más Que Titulares, el artista hizo un profundo mea culpa en el que reflexionó sobre cómo su temprana paternidad, asumida a los 16 años, influyó en el vínculo entre ambos.
"Viví la paternidad de distintas formas y también me genera dolores, y me tiene en conciencia de que hay cosas en las que todavía debo trabajar", declaró el artista, dejando en evidencia que es un proceso que sigue revisando.
"Sé que, de los cuatro, es con la que he estado más ausente. Aun así, siempre está expresando su tremendo amor; yo también, las instancias de poder acompañarla, aconsejarla y apoyarla en lo que ella quiera y necesite", añadió, haciendo clara referencia a su hija Mabel Vega.
Quiroga puso sobre la mesa un elemento clave en la historia del cantante: el haber sido padre a los 16 años. Américo recordó que asumir la paternidad durante la adolescencia no solo fue un desafío personal, sino también social, marcado por prejuicios y críticas de la época.
Según dijo, incluso existía una mirada estigmatizante hacia quienes se convertían en padres a temprana edad.
"Me acuerdo que en esos años había una publicidad donde salía una niña con jumper, tomándose la guatita y decía ‘me van a matar’, porque estaba embarazada", señaló. A partir de ese recuerdo, el explicó cómo ese mensaje también lo atravesaba a él. "Y yo era el papá, pero yo decía: ‘Mi mamá, ¿qué van a decir? Me van a matar’. Tenía ese pensamiento", recordó.