Luego de varios días internada, Antonia Ramírez, hija del periodista Gonzalo Ramírez, informó que fue dada de alta y ya se encuentra en su hogar, en medio del complejo proceso médico que enfrenta.
La joven, psicóloga de profesión, había sido hospitalizada tras asistir a un control de rutina, instancia en la que exámenes médicos arrojaron resultados que motivaron a su equipo tratante a mantenerla bajo observación.
Antonia padece diabetes tipo 1 e insuficiencia renal desde temprana edad, condiciones que la mantienen actualmente a la espera de un doble trasplantede páncreas y riñón.
Durante su hospitalización, compartió en redes sociales una reflexión sobre su estado anímico: “Así es esta cosa... estoy cansada, no voy a mentir, pero las risas no faltan. Quise subir esta foto porque me gustó, porque en el fondo es tal cual soy yo jaja. Puedo estar en las peores situaciones, pero siempre encuentro algo de qué alegrarme y volverlo un poco más agradable”.
Este martes, la propia Antonia comunicó que ya se encuentra en reposo en su domicilio. “Ya estamos en reposo, en la casa“, escribió en una publicación donde aparece junto a su hermano y su mascota.
El complejo proceso médico que enfrenta la hija de Gonzalo Ramírez
Luego de que se hiciera pública la situación de su hija, Gonzalo Ramírez entregó detalles sobre el tratamiento y las opciones médicas que evalúan.
“Antonia está en lista de espera para un bitrasplante simultáneo de páncreas y riñón. La opción más segura es hacer solo una operación en la Unidad de Trasplante de la Clínica Santa María, el único lugar en Chile que hoy realiza trasplantes de páncreas”, señaló el periodista en conversación con LUN.
En esa línea, explicó que el proceso requiere estrictos controles médicos. “Mientras tanto, se somete a una batería interminable de exámenes: no puede tener ni una caries. El cuerpo tiene que estar perfecto para recibir un órgano ajeno. Y el tiempo apremia: si los riñones siguen deteriorándose antes de que llegue un páncreas, habrá que hacer primero un trasplante renal solo para ganar margen mientras resulta la donación del páncreas”.
Finalmente, el comunicador recalcó que la espera sigue siendo incierta. “pero sin quedarnos quietos”. “Hay dos años de espera para un órgano para Antonia. Mientras ella tiene que continuar cumpliendo todos los exámenes que le pidan para mantenerse habilitada en la lista”, cerró.