La panelista de televisión Daniella Campos se refirió a la compleja situación financiera que atraviesa el exfutbolista Mauricio Pinilla, quien recientemente fue declarado en quiebra.
De acuerdo con lo informado, el exdelantero de Universidad de Chile mantiene deudas cercanas a $1.670 millones con diversas instituciones financieras. A raíz de este proceso, parte de sus bienes ya fueron rematados y otros podrían seguir el mismo camino en las próximas etapas del procedimiento.
Durante el programa Que te lo digo, Campos abordó el tema y expresó una crítica postura frente a los problemas económicos que enfrenta el exjugador y otras figuras del espectáculo.
“Después están todos llorando que no tienen plata para pagar”, señaló la opinóloga al referirse a Pinilla, a quien criticó por haber mantenido un estilo de vida que posteriormente no pudo sostener.
En ese contexto, cuestionó directamente la situación del exseleccionado nacional: “¿Yo tengo que sentir pena porque Pinilla tenía cinco Rolex y se los cambiaba con el color de la ropa que usaba? ¿y hoy día tengo que sentir pena porque le están rematando la casa?”, comentó.
La postura de Daniella Campos por situación de Pinilla
Desde su perspectiva, Daniella Campos también aclaró que sería distinto si las dificultades económicas hubieran sido consecuencia de una situación de salud u otro hecho inesperado.
“A mí me van a perdonar, pero yo no siento pena por ese tipo de cosas. Si a Pinilla le hubiese dado una enfermedad y él hubiera perdido todos sus bienes, la historia sería distinta, pero a esta gente le encanta aparentar”, afirmó.
Además, durante el mismo programa comparó el caso con la experiencia de Álvaro Ballero, a quien mencionó como ejemplo de personas que han terminado enfrentando problemas financieros.
“A esta gente le gusta aparentar. Álvaro Ballero, la misma cuestión. Lo llamaron de Canal 13, le dieron un buen puesto, tuvo un buen sueldo dos o tres años, y se compró una casa que no sabe cómo pagar ni el agua para regar el pasto. Entonces después se quedan sin caja, quiebran, y después vienen a llorar, y nosotros tenemos que llorar con ellos, no es así la vida”, señaló