Lo nuevo. La fiscalía federal de Brasil formalizó una denuncia por cinco delitos en contra del ingeniero chileno Germán Naranjo Maldini, 51, quien permanece recluido desde mayo en la cárcel de Guarulhos, en las afueras de Sao Paulo, tras insultar con términos racistas y homofóbicos a un tripulante de cabina de un vuelo entre esa ciudad y Frankfurt, en Alemania.

  • Se trata de delitos que, en caso de condena, podrían superar los 14 años de cárcel, lo que complicó su expectativa de regresar prontamente a Chile, independientemente de la eventual rebaja de pena que pueda implicar su irreprochable conducta anterior, por su ausencia de condenas en ese país.
  • Los delitos imputados fueron poner en riesgo la seguridad del transporte aéreo (que tiene penas de dos a cinco años de cárcel); realizar injurias raciales (que tiene penas de dos a cinco años); amenazar a la policía (de uno a seis meses); desacato (de seis meses a dos años) y resistencia al arresto (de dos meses a dos años).
  • El caso se remonta a la madrugada del 11 de mayo, cuando —de acuerdo con la denuncia— fue reconvenido por intentar abrir la puerta del avión durante el vuelo.
  • En un video viralizado se escucha a Naranjo decir que siente “olor a negro”, “olor a brasileño”, que “los monos andan en los árboles” y que “para mí es un problema ser gay”. A esto sumó gestos imitando a un mono o simio.
  • La acusación de la fiscalía precisó que el 15 de mayo, cuando fue detenido tras regresar a Brasil, sumó un nuevo episodio en el salón VIP de pasajeros, cuando realizó insultos racistas, esta vez en contra de las auxiliares de limpieza del recinto.

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La denuncia de la fiscalía. “La madrugada del 11 de mayo, mientras la aeronave sobrevolaba Fortaleza (Ceará), el acusado intentó forzar la apertura de la salida de emergencia”, dijo la imputación, publicada este miércoles por la fiscalía brasileña.

  • En el avión. “Retenido por la tripulación, profirió en español una serie de insultos relacionados con el color de piel y la orientación sexual de los sobrecargos, así como con el hecho de que fueran brasileños. A uno lo llamó ‘mono’, un insulto seguido de gestos despectivos imitando al animal”.
  • Orden de arresto. “El caso fue registrado y remitido a la Policía Federal, que solicitó la detención del hombre, con el consentimiento de la Fiscalía Federal. El Tribunal Federal concedió la solicitud y emitió una orden de detención preventiva, que se ejecutó el día 15, cuando el pasajero desembarcó nuevamente en Guarulhos”.
  • En el VIP. “En esa ocasión, estaba en la sala VIP de la misma aerolínea en el aeropuerto, donde momentos antes había proferido más insultos, también de carácter racista, dirigidos esta vez al personal de limpieza y a un auxiliar de limpieza”.
  • La detención. “Durante el acercamiento, hubo un trato irrespetuoso con los agentes, que tuvieron que usar esposas debido a la resistencia del pasajero a acompañarlos. De camino a la comisaría, el hombre también profirió amenazas de muerte contra los agentes de policía y repitió otros delitos contra ellos”.
  • Los cinco delitos. “Además de los delitos de poner en peligro la seguridad del transporte aéreo y proferir insultos racistas, el pasajero enfrentará cargos por amenazas dirigidas a los agentes de la Policía Federal que lo abordaron, desacato y resistencia al arresto. Además de los empleados de la aerolínea, los propios agentes de policía también fueron objeto de insultos”.

Su defensa. La defensa de Naranjo Maldini —quien tras su detención fue despedido de la pesquera Landes, donde era gerente comercial— dijo este jueves por escrito que “la denuncia, que incluso incluye un error relacionado con el incidente, la puerta del avión, presenta una acusación absurdamente exagerada, que se desvía de la realidad comprobada”.

  • “Hay dos conductas que deben abordarse: un ataque a la seguridad aérea, que nunca ocurrió, ya que es imposible abrir la puerta del avión a altitud de crucero, y los insultos racistas que, como ya se ha demostrado, provienen de un episodio psicótico ya tratado en el expediente”, recalcó la oficina del abogado Carlos Kauffmann.
  • “Esta exageración, derivada de las repercusiones del caso, será debidamente debatida y cuestionada ante el Poder Judicial”.
  • En mayo, su defensa ya había difundido una declaración en que el ingeniero aseguró que “quedé impactado de mis palabras en el video, que no reflejan en lo que creo. Perdí a mi hermano hace algún tiempo y había tomado mucho alcohol. Estaba en tratamiento siquiátrico”.
  • En Chile, Naranjo fue denunciado en 2013 por decir que había puesto una bomba en el hotel W para “matar a todos los musulmanes”, causa que fue cerrada. También hay una querella en su contra, del año pasado, por intentar sobornar a funcionarios del Registro Civil.
  • Su caso recordó al de la ciudadana argentina Agostina Páez, quien estuvo casi tres meses recluida en Brasil imputada por injurias raciales, antes de regresar a su país luego de pagar una multa de US$ 18 mil.
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