Ingresos de campaña. Una de las mayores novedades en las candidaturas a la secretaría general de la ONU, proceso eleccionario que entra en julio en su etapa decisiva y donde compite la expresidenta Michelle Bachelet, es que por primera vez se incorporó una obligación de transparencia financiera para los postulantes al cargo.
- Según una resolución aprobada el 5 de septiembre de 2025 por la Asamblea General y que regula el proceso, además de un currículum y una carta sobre su visión para el organismo, “cada candidato o candidata deberá revelar sus fuentes de financiación cuando se proponga su candidatura”.
- “La Presidencia de la Asamblea General y la Presidencia del Consejo de Seguridad mantendrán conjuntamente y actualizarán periódicamente una lista pública de candidaturas con el nombre de la persona, el Estado o los Estados proponentes, la declaración sobre su visión de futuro, su currículum vitae y la declaración sobre la financiación de la campaña, que se publicará en una página web específica de las Naciones Unidas”, señala el documento.
- Aunque se trata de un avance, ya que la ONU reconoce implícitamente que existen campañas para secretario general que implican gastos y no sólo gestiones diplomáticas, en los hechos todas las declaraciones financieras presentadas por los 6 candidatos actualmente en carrera son genéricas y se limitan a señalar si existen aportes públicos o privados, sin revelar montos, donantes ni el detalle de los gastos.
Públicos y privados. En los documentos “Información sobre la financiación de la campaña” publicado en el sitio web de la ONU, los candidatos declaran:
- Michelle Bachelet. La exmandataria mantiene el documento presentado el 2 de febrero cuando su candidatura fue presentada en conjunto por Chile, México y Brasil. El texto firmado por los embajadores ante la ONU de los respectivos países sostiene que “cabe señalar que las actividades relacionadas con el proceso de selección serán financiadas con recursos públicos”. En otro documento está el retiro del patrocinio de Chile, el 25 de marzo.
- Rafael Grossi. Fue presentado por Argentina el 26 de noviembre de 2025. En su documento señala que “se adjunta “vision statement” y una biografia del candidato. Asimismo, cabe agregar que las actividades relacionadas con el proceso de selección serán financiadas por el candidato, con recursos financieros propios”.
- Rebeca Grynspan. La candidata de Costa Rica, nombrada el 3 de marzo. sostiene “en relación con el financiamiento de la campaña, los recursos provendrán de fuentes públicas y privadas”.
- Macky Sall. El expresidente de Senegal, propuesto el 2 de marzo de 2026 por Burundí, aunque perdió el apoyo de la Unión Africana. En el documento señala que se financiará “con recursos personales y públicos”.
- María Fernanda Espinosa. La candidata ecuatoriana fue nominada el 11 de mayo de 2026. Apoyada por el gobierno de Antigua y Barbuda. En el documento de financiamiento señala que “en lo que respecta a las actividades relacionadas con el proceso de selección, los gastos asociados se financiarán mediante una combinación de recursos personales de la candidata, contribuciones voluntarias y apoyo prestado de conformidad con la normativa nacional aplicable y las prácticas establecidas de las Naciones Unidas”.
- Carolyn Rodrigues Birkett. fue recién declarada candidata el 15 de junio, propuesta por Guyana. “Deseo informar que la campaña se financiará mediante recursos públicos y personales”, señala el documento.
Candidata fallida. En marzo hubo otra candidatura oficial, la de la argentina Virginia Gamba propuesta por Maldivas. Pero alcanzó a durar 14 días y fue retirada. Ella se financiaba “por la sociedad civil mediante contribuciones provenientes de la International Model United Nations Association (IMUNA) y con sus propios recursos”.
Mujeres en carrera. María Fernanda Espinosa y Carolyn Rodrígues son las dos nuevas cartas sorpresa en carrera. La ONU ha promovido en su convocatoria propiciar candidaturas de mujeres y de Latinoamérica.
- Espinosa es exministra de Defensa y excanciller durante los gobiernos de Rafael Correa. Entre 2018 y 2019 presidió la Asamblea General de la ONU, fue nominada por Antigua y Barbuda, antigua colonia británica y miembro de la Commonwealth, lo que llevó a analistas a identificarla como la candidata que Londres impulsa en la sombra. Su perfil técnico y pragmático resultaría aceptable tanto para Occidente como para China y Rusia, blindándola de vetos cruzados en el Consejo de Seguridad. No cuenta con el respaldo de Ecuador.
- Rodrigues Birkett, la más reciente postulante, es una diplomática de origen indígena. Fue ministra de Relaciones Exteriores entre 2008 y 2015, directora de la Oficina de Enlace de la FAO en Ginebra entre 2017 y 2020, y desde ese año es representante permanente de Guyana ante la ONU. No hay indicio de que alguna potencia permanente del Consejo de Seguridad la respalde. Es más bien una candidatura que el presidente guyanés Irfaan Ali levanta en el creciente perfil internacional de Guyana tras su boom petrolero.
Consejo de Seguridad. A fines de julio comienzan los llamados straw polls, sondeos informales donde los 15 embajadores del Consejo de Seguridad reciben papeletas con tres opciones ante cada candidato: “alentaría”, “desalentaría” o “sin opinión”.
- Un “desalentaría” de parte de uno de los cinco miembros permanentes, el llamado P5 (EE.UU. China, Rusia, Francia, Reino Unido), equivale a un veto anticipado. Si ningún P5 veta a un candidato, éste necesita 9 de los 15 votos del Consejo para avanzar.
- Según especialistas, es posible que incluso después de estas negociaciones el Consejo levante un nombre de consenso.
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