Qué observar. El primer día del Presidente Boric en el poder tuvo un turbulento correlato en la derecha, a partir del quiebre que se produjo por la elección de la presidencia del Senado. RN, que perdió a su candidato Manuel José Ossandón a partir de un acuerdo UDI-PS, no acudió a la tradicional reunión de coordinación de Chile Vamos en señal de molestia, se declaró en reflexión y la jornada anterior el ex ministro Mario Debordes había dicho que la derecha estaba muerta.

Telón de fondo. Para algunos, la elección del senador socialista Álvaro Elizalde en la testera dio cuenta de un proceso de fragmentación de la derecha, que se intercala con una falta de liderazgos claros, un relato común y un proyecto colectivo, arrastrado desde el gobierno de Piñera y que más tarde transitó por la derrota de Sichel y el amplio triunfo de Boric frente a Kast en segunda vuelta.

  • El haber tenido estrategias separadas para la elección del Senado, que por un lado aglutinó a la UDI y Evópoli y por otro a RN y el Partido Republicano, reveló además la difícil posición con que llegan a la oposición. Su incapacidad para coincidir en una misma mirada rompió la lógica de que basta con el empate a 25 votos en la Cámara Alta para Chile Vamos pueda poner un freno a Boric.
  • El escaso margen de maniobra de la derecha en la Convención, donde la derecha no cuenta con un tercio de los escaños, se contraponía precisamente con su fuerza parlamentaria.
  • El oficialismo tiene hoy la presidencia del Senado, la Cámara, la Convención y La Moneda.

El diagnóstico de la UDI y sus ex presidentes. El lunes, días antes del cambio de mando, los ex presidentes de la UDI se reunieron a unificar un diagnóstico común sobre su rol en la oposición.

  • Y, para algunos presentes, la gran conclusión fue unirse en torno a los contenidos de la Convención, un tema que tiende a aglutinarlos, y desde ese punto posicionarse frente al gobierno de Boric. “No sirve de nada legislar la reforma de pensiones si la Convención eliminan las administradoras privadas”, señala un personero del partido.
  • En la búsqueda de un diagnóstico común se reunieron la misma semana algunos integrantes de la mesa de la UDI con ex ministros y subsecretarios del ex Presidente Piñera que militan en la colectividad.
  • Altas fuentes del partido piensan que el gran peligro del sector es el “populismo individual”, que terminó dividiéndolos en los retiros de pensiones, y que, por el contrario, la bandera de lucha debe estar situada en la Convención, la defensa de ideas y causas específicas, que excedan las tradicionales del sector, tal como hizo el Frente Amplio antes de llegar a La Moneda. Se trata, para algunos, de un relato en construcción en Chile Vamos.

Los republicanos. Ese mismo día se reunió la bancada del partido republicano. Y, de acuerdo a los consultados, se acordó poner el foco en una fiscalización férrea al gobierno de Boric. Esa jornada, a diferencia del resto de Chile Vamos, encargaron un estudio para una posible acusación constitucional al ex Presidente Piñera, a partir de la situación de violencia en La Araucanía, lo que no comparte Chile Vamos.

  • Para algunos consultados por Ex-Ante, las diferencias entre Chile Vamos y el Partido Republicano, que tiene una bancada de 14 diputados y un senador, aún se notan y que la unidad es muy compleja. El factor Kast juega también un rol. En la ex coalición de gobierno apuestan a no otorgarle un rol protagónico, como ocurrió en la segunda vuelta.
  • Las coincidencias, muchas veces, tienen que ver más con su mirada del FA y el PC. Vale decir, con sus cuentas con sus adversarios políticos, más que con las coincidencias propias. En la retina de muchos aún está el tipo de oposición que hizo la coalición de Boric, marcada por seis acusaciones constitucionales contra ministros, dos contra el propio Piñera y 11 interpelaciones a secretarios de Estado. Y que la Convención, con el apoyo del Frente Amplio y el PC, la coalición del Presidente, quiere poner fin al Senado.

El camino de RN y el laboratorio. Un parlamentario de RN señala que en el partido aún no existe una estrategia clara, de cara a su rol opositor. Y que, a diferencia de que la UDI y Evópoli tuvieron la misma posición en torno a la presidencia del Senado, la segunda colectividad mencionada tiene mayores afinidades con Renovación en la constituyente. Ese factor ha dividido en ocasiones a Chile Vamos en la asamblea, entre los llamados liberales, que apuestan a forjar acuerdos con la izquierda, y la derecha más tradicional, proclive a una posición más fiscalizadora.

  • Así, para algunos, lo que ocurra en la Convención puede terminar convirtiéndose en un laboratorio de la derecha, con miras al gobierno de Boric y el relato de sus próximos 4 años fuera del poder. 
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