“El mérito de los alumnos”. En su discurso del 1 de junio, el Presidente Kast abordó la revisión del Sistema de Admisión Escolar (SAE) en los colegios públicos y subvencionados.

  • “Devolveremos a las familias el lugar que nunca debieron perder. Tras una década en que un sistema centralizado entregó la admisión escolar prácticamente al azar, ingresaremos un proyecto de ley que ponderará el mérito de los alumnos y el derecho de los padres a elegir un proyecto educativo”, señaló el mandatario.
  • “Acercaremos las familias a las escuelas, daremos a los directores herramientas para volver a ser líderes pedagógicos y no meros administradores. Más autonomía a los establecimientos, resguardando siempre la no discriminación y la atención de los estudiantes con necesidades especiales”.

Proyecto de ley. Fuentes de Mineduc señalan que se encuentran afinando los últimos detalles del proyecto de ley que será presentado a más tardar la próxima semana.

  • Se trataría de una reforma completa al mecanismo de admisión escolar creado durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet, cuyo objetivo fue poner fin a la selección en los colegios. En específico, se propondrá una modificación al algoritmo que define los parámetros de acceso a los establecimientos, que sus críticos definieron como “la tómbola”.
  • Según las fuentes, la ministra de Educación, María Paz Arzola, está diseñando un mecanismo transparente y sin barreras burocráticas para “ampliar el acceso de los estudiantes a establecimientos de alto desempeño académico, mediante procesos de admisión que reconozcan el esfuerzo y las capacidades de los alumnos y sus familias”.
  • En el gobierno anterior, Arzola participó en una mesa técnica convocada por el entonces ministro Nicolás Cataldo, en la que se recogieron parcialmente sus recomendaciones como que los liceos de alta exigencia pudiesen seleccionar hasta el 80% de sus estudiantes.

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El diagnóstico de Mineduc. En un documento interno de Mineduc, donde se analizaron las principales falencias del actual sistema de admisión se sostiene que:

1- Sistema por azar. “El SAE ha instalado el azar como criterio predominante de admisión. Uno de los principales problemas del SAE es la alta incidencia del componente aleatorio en la asignación de cupos. En el proceso 2024, el 50% de los estudiantes admitidos fue asignado mediante sorteo. La situación es aún más crítica en 1° medio, donde 34.593 de 50.805 estudiantes admitidos (68%) obtuvieron su cupo de manera aleatoria. En la práctica, esto significa que para una gran proporción de familias el acceso a un establecimiento depende más de la suerte que de otros factores relevantes”.

2- Problema de admisión. “Más de la mitad de los postulantes se disputan los cupos más demandados. Aunque solo el 17% de los niveles educativos registró más postulantes que cupos disponibles, estos concentraron el 55% de todas las postulaciones del sistema, equivalentes a 261.252 de 473.482 postulaciones. En conjunto, estos establecimientos recibieron 169.391 postulaciones más que los cupos disponibles, reflejando una demanda 84% superior a la oferta. Son precisamente los colegios más valorados por las familias los que terminan resolviendo gran parte de sus vacantes mediante sorteo”.

3- Actuales criterios de prioridad. “Los criterios actualmente considerados por el SAE -hermanos en el establecimiento, hijos de funcionarios, exalumnos y estudiantes prioritarios- benefician a una minoría de los postulantes. Entre quienes postulan a establecimientos sobredemandados, cuatro de cada cinco estudiantes no cumplen ninguno de estos criterios. En 1° medio, la cifra aumenta a nueve de cada diez postulantes, quienes terminan dependiendo exclusivamente de la lotería para acceder a un cupo”.

4- Mérito académico. “El SAE no reconoce adecuadamente el mérito y el esfuerzo. El sistema tampoco incorpora de manera efectiva el desempeño académico ni el esfuerzo de los estudiantes. De hecho, los alumnos de alto rendimiento tuvieron una probabilidad siete puntos porcentuales menor de quedar en su primera preferencia respecto del resto de los postulantes. Esto debilita una señal fundamental del sistema educativo: reconocer y valorar el compromiso, la dedicación y los logros alcanzados”.

5- Relación entre familia y colegios. “La implementación del SAE eliminó gran parte de los espacios de interacción directa entre las familias y los colegios. Esto ha dificultado la construcción de vínculos de confianza y ha reducido la capacidad de considerar situaciones particulares que requieren respuestas más contextualizadas. Como resultado, muchas familias perciben que el sistema es distante, rígido e incapaz de atender adecuadamente las necesidades específicas de sus hijos”.

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