¿Qué nota le pones al gobierno de Kast?
Está bajo el 3,0 y no veo que remonte. Sabemos que está haciendo un buen trabajo en seguridad por las estadísticas que están dando. Pero ojo, porque esto es cíclico: caen las estadísticas en un período y luego los grupos criminales se reorganizan. No hay que cantar victoria.
Además, este gobierno ha pecado de hacer mucho anuncio y después tiene que comerse las palabras. Esto de dar anuncios rimbombantes y después tener que retroceder le hace mal a Chile.
Tú has tenido una mirada muy crítica de algunas áreas de la gestión del gobierno, como las relaciones internacionales. ¿Quién es el responsable de esos errores?
El que está fallando no es el canciller, sino el Presidente Kast. Conozco la forma de actuar del prototipo de canciller que tenemos. Es un tipo disciplinado, inteligente, trabajador y maneja muy bien las órdenes de su autoridad directa, que es el Presidente.
Es Kast el que se ha equivocado, el que no ha ordenado, el que no ha comunicado, el que no se ha juntado con los presidentes de los partidos. Las reuniones de Cerro Castillo son más reuniones para comer completos que para hacer políticas públicas y pensar en el Chile mirado desde el exterior.
En ese sentido, ¿crees que hay un problema con el tipo de liderazgo del Presidente?
Es un liderazgo que puede ser muy rentable para la administración de un partido, pero no para Chile. El Presidente Kast tiene un ejercicio culposo del poder. En su momento, el Presidente Boric “habitaba” el poder. El poder no se habita, pero tampoco se es culpable por ejercerlo.
La estructura de cómo Kast tiene a los ministros en el campo de juego es bastante precaria, no se puede entender. Además, tiene problemas serios en la segunda división, los subsecretarios y los seremis. Tenemos más de 40 seremis renunciados, eso es como raro.
Por otro lado, el gobierno enfrenta un duro escenario económico. La semana estuvo marcada por un Imacec negativo y un alza del desempleo. ¿Cómo analizas esas cifras?
La situación económica se ve muy mala. Hay factores internacionales que han influido, pero también factores internos, como el bencinazo, un pecado original del gobierno de Kast, que la ciudadanía no va a olvidar, ni política ni socialmente.
En relación al Imacec, echo de menos que el Presidente tome las riendas llamando a una mesa por la gran minería del cobre, que tuvo una caída del 17%. Yo estaría vuelto loco tratando de ver cómo apurar los procesos de inversión para combatir esas cifras, que se vienen acumulando desde febrero.
A eso se suma el tremendo aumento en el precio de las bencinas. La gente sigue pagando el impuesto específico a los combustibles, que nosotros habríamos eliminado de raíz. Aquí se equivoca el Presidente Kast, porque todo el costo de la guerra y el ajuste internacional lo están asumiendo las personas. Muchos empresarios del transporte están a punto de quebrar.
Kast presentó el miércoles un Presupuesto con una expansión del gasto público en 1,5% y foco en la responsabilidad fiscal, reducción del déficit estructural y recursos para Obras Públicas y Vivienda. ¿Crees que va en la dirección correcta?
Hasta ahora no sabemos nada, solamente trascendidos. Yo creo que está al debe, pero tengo algunas preguntas clave para el Presidente. Uno: ¿Se van a ejecutar los US$6 mil millones de ahorro en 18 meses, como prometió en la campaña? En los debates dijo bien claro que había que pasarle la cuenta. ¿Qué va a hacer? ¿Va a renunciar?
Dos: ¿En cuánto se va a endeudar Chile? Hasta ahora no sabemos, y lo que no queremos en el PDG es que en abril o mayo próximo nos digan “uy, tenemos que endeudarnos”. Tres: ¿En cuánto se van a rebajar los sueldos? Este mes se va a pagar una nueva cuota del Programa de Mejoramiento de Gestión (PMG) y tampoco queda claro cuánto se pagará anualmente. En el PDG estamos dispuestos a modificar la ley para que se pague en función de objetivos globales. No se le puede estar pagando a personas que no cumplen sus metas.
Desde el PDG se han planteado como “proposición” ante la administración Kast. ¿En qué cosas están dispuestos a cooperar con el gobierno y en cuáles no?
Estamos dispuestos a colaborar en todas las áreas. La austeridad fiscal para nosotros siempre va a estar ahí, junto con terminar el apitutamiento y el amiguismo, por ejemplo con los embajadores políticos. Ese tipo de cosas nosotros estamos dispuestos a discutirlas cuantas veces quieran y, visto de otra forma, como alternativa para apoyar otros proyectos. Nuestros diputados están deseosos de aportar, como siempre lo hemos hecho, para llegar a consensos, pero que vayan en beneficio de las personas.
¿Tienen alguna línea roja?
La línea roja está en que primero se bajen los sueldos. Hasta ahora, siguen las mismas contrataciones, los mismos sueldos que creemos que son exagerados. Y ahí nosotros nos vamos a sentar. ¿Quieren aprobar la Sala Cuna Universal? Nosotros también, pero que el financiamiento venga de no pagar el PMG. Así de sencillo. ¿En cuánto se van a bajar los sueldos millonarios que algunos asesores ganan?
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