El caso Orellana. El 16 de noviembre, hace un mes, la ministra de la Mujer Antonia Orellana apareció en una encuesta de Tuinfluyes.com, vinculada al sociólogo Axel Callís, como la secretaria de Estado peor evaluada del gabinete. Para entonces Orellana, la representante del Frente Amplio en el comité político, obtenía un 39% de conocimiento y un 26% de evaluación positiva.

  • El que Orellana apareciera en el último lugar de la tabla no pasó inadvertido en el oficialismo y entre los analistas. Buena parte de sus antecesoras en el Ministerio de la Mujer, como Claudia Pascual (PC) en el gobierno de Bachelet y Carolina Schmidt en el de Piñera, siempre estuvieron en los primeros lugares de los rankings de las encuestas de opinión.
  • La ministra estuvo esta semana con su par Giorgio Jackson en el matinal de TVN, donde se le vio haciendo sushi. Se trataba de una imagen poco usual en las apariciones públicas de ella, donde, aparte de los temas de su cartera, también se ha involucrado públicamente en materias políticas. Para algunos su descenso correspondía a una disociación de su agenda de prioridades ciudadanas, mientras que para sus antecesoras se relacionaba con que sus responsabilidades van más allá de su cartera y se entienden más ligadas a la articulación política dentro del gobierno.
  • Pues bien, este fin de semana Cadem elaboró una encuesta en la que aparecen el ranking de la evaluación de los ministros. Y Orellana, al tener 36% de conocimiento, bajo la línea del 40% que toma para medir la aprobación al interior del gabinete.
  • De un total de 23 medidos medidos, 12 tienen menos de 40% de conocimiento. Es el caso de la ministra del Trabajo, Jeanette Jara (37%); de Agricultura, Esteban Valenzuela (33%); de Transportes; Juan Carlos Muñoz (33%); de Justicia, Marcela Ríos (32%): de Medio Ambiente, Maisa Rojas (27%); del MOP, Juan Carlos García (26%); de Minería, Marcela Hernando (25%); de Deportes; Alexandra Benado (23%); de Energía, Diego Pardow (23%); de Cultura, Julieta Brodsky (22%); y de Ciencias, Silvia Díaz (17%).

La caída de Jackson. De los 11 ministros evaluados, Jackson es el que tiene una menor evaluación positiva (33%) y también el que tiene una mayor desaprobación (62%). 

  • La aprobación del ministro es baja respecto de los otros secretarios de Estado menos populares. Quien le sigue entre los peores evaluados está Nicolás Grau, pero con 43% de evaluación positiva y 54% de desaprobación.
  • En la encuesta de este fin de semana, Jackson bajó de 37% a 33%. Y de marzo a diciembre ha acumulado una caída de 22 puntos.
  • El descenso más pronunciado del ministro comenzó en septiembre, el mes en que perdió el Apruebo, una opción por la que él se jugó al igual que el Presidente, de quien fue su factótum en la campaña.
  • Jackson abandonó el comité político en septiembre y fue nominado en Desarrollo Social, un ministerio que suponía menos exposición a las severas críticas que enfrentó en la Secretaría General de la Presidencia por parte de parlamentarios de distintos sectores. El secretario de Estado, sin embargo, protagonizó un fuerte conflicto hace solo dos semanas, cuando una ex Seremi de la cartera fue apartada del cargo y acusó haber sido presionada para votar proyectos en los que ella no concordaba. Más grave aún, el Servicio Niñez -dependiente de su cartera- invalidó las licitaciones para atender a niños vulnerables, lo que, para algunos, implica dejar en lista de espera a 25.000 de ellos que requieren tratamiento. Jackson comprometió reparar el problema con la Defensora de la Niñez, Patricia Muñoz.

Socialismo Democrático versus Apruebo Dignidad. Los ministros del Socialismo Democrático siguen por encima de los de Apruebo Dignidad, lo que también se refleja en el comité político.

  • Por ejemplo, Ana Lya Uriarte anota un 59% de evaluación positiva, mientras que Mario Marcel y Carolina Tohá un 58%.
  • La vocera Camila Vallejo está 10 puntos por debajo de sus pares de Hacienda e Interior, la dupla fuerte del gobierno tras el cambio de gabinete post plebiscito.
  • La ministra mejor evaluada del gabinete es Ximena Aguilera (60%), quien ingresó a Salud después del plebiscito del 4 de septiembre.

Las razones. Los analistas tienen distintas miradas y coincidencias respecto a por qué Jackson es el ministro peor evaluado del gabinete.

Pepe Auth, ex diputado y analista

  • “Él hace rato que está convertido en uno de los ministros con mayor desaprobación y menor aprobación. Yo creo que corre la suerte del Presidente, en primer lugar, porque Giorgio Jackson y Gabriel Boric forman una dupla inseparable desde el punto de vista de la identidad pública y del compromiso con el programa, enfoque, Gobierno. Por lo tanto, no logra hacer lo que hacen otros, que tú disocies los niveles de aprobación a Boric de los niveles de aprobación de Carolina Tohá, Mario Marcel, Ximena Aguilera. En cambio, a Jackson le ocurre que está hermanado con el Presidente, desde el punto de vista de identidad pública”.
  • “Él encarnó, con la misma fuerza que el Presidente, el Apruebo. Por lo tanto, no es extraño que esté hace rato entre los ministros con mayor desaprobación. Ahora, la baja circunstancial de esta última encuesta, en donde cae todavía más, tiene que ver, por supuesto, con su inédito conflicto de un ministro con una seremi, que contribuye a empeorar su situación. Pero el fondo de la cuestión es que, como ningún otro ministro, Jackson tiene una identificación, desde el punto de vista de la ciudadanía, con el Presidente Boric, con el Frente Amplio, con el programa original, con el Apruebo y corre la suerte de todas esas valoraciones conjuntas”.

Cristián Valdivieso, director de Criteria 

  • “Jackson es uno de los principales afectados por el resultado del plebiscito de septiembre. No solo el mundo político, sino la ciudadanía, la vio a él particularmente jugado por el Apruebo y, además, muy orientado programáticamente desde el Gobierno hacia el resultado del Apruebo”.
  • “Está también el juicio crítico que, sobre todo, las generaciones mayores tienen sobre él, por esta suerte de sensación de ser superior moralmente como generación, lo que produjo mucha urticaria en las personas mayores de 45 años. Eso afectó la credibilidad y confianza en Jackson. Hoy, al juzgar a Jackson, muy poca gente lo hace en función de lo que está haciendo como ministro. Lo que hay ahí es un juicio instalado previamente, una evaluación del personaje político, mucho antes que el ministro. De hecho, Jackson hoy prácticamente no aparece”.
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