Cientos de trabajadores del SoFi Stadium de Los Ángeles comenzaron a votar este jueves una propuesta para declararse en huelga durante el Mundial, que arranca en una semana, tras estancarse las negociaciones para sus demandas de seguridad y salariales.
La votación tenía lugar en las oficinas del sindicato Unite Here Local 11 en Inglewood (sur de Los Ángeles) y se desarrollará hasta la noche del viernes.
El sindicato representa a unos 2.000 empleados de las concesiones de comida y bebida y las suites del estadio, incluidos cocineros, meseros y lavaplatos.
El SoFi Stadium será sede de ocho partidos del Mundial, comenzando por el primer duelo en territorio estadounidense que disputarán el 12 de junio la selección anfitriona y Paraguay.
La votación llega después de semanas de infructuosas negociaciones con Legends Global, la empresa que opera los servicios de alimentos del recinto deportivo más caro del mundo, inaugurado en 2020 con un costo de más de 5.000 millones de dólares.
Los trabajadores han reclamado garantías de que en los partidos del Mundial no habrá presencia de la agencia federal ICE, punta de lanza de la ofensiva antinmigración del presidente Donald Trump y blanco de críticas de organizaciones de defensa de los derechos humanos por sus brutales redadas en distintas ciudades, incluida Los Ángeles.
Entre los incidentes protagonizados por ICE, acusada de actuar contra personas con acento hispano aunque estén en situación regular, están las muertes a tiros de dos manifestantes estadounidenses en Mineápolis a comienzos de año.
Los empleados también expresan su preocupación por tener que entregar información personal a la FIFA para ser acreditados, que temen que pueda ser compartida con agencias migratorias.
Las demandas también abarcan una mejora de las condiciones salariales de los trabajadores.
"Estamos pidiendo salarios justos y dignos para nosotros, porque ellos van a ganar mucho dinero con este evento", dijo a la AFP Yolanda Fierro, responsable de suites en el estadio.
"El otro asunto es la presencia de ICE. Trabajo con personas de diferentes países, principalmente hispanohablantes, y queremos que nuestros compañeros sientan que pueden estar seguros, que no van a ser acosados ni tengan miedo de que los vayan a detener", afirmó.
El sindicato no aclaró qué tipo de acciones se llevarán a cabo en caso de que los trabajadores autoricen la huelga y no se alcanzara un acuerdo al inicio de la Copa del Mundo.