La denominada "Ley Prestianni" generó repercusiones en la Copa del Mundo 2026, luego de que el paraguayo Miguel Almirón recibiera tarjeta roja directa en el encuentro entre Paraguay y Turquía.
La jugada ocurrió en los minutos finales del primer tiempo. Aunque inicialmente pasó inadvertida para el equipo arbitral, la intervención del VAR y los reclamos de los jugadores turcos llevaron a una revisión de las imágenes. Tras analizar la acción, los jueces determinaron la expulsión del futbolista paraguayo.
La decisión dejó a la selección guaraní con un jugador menos en un compromiso considerado clave para sus aspiraciones en el torneo.
Según las imágenes revisadas por el VAR, Almirón se habría cubierto la boca mientras intercambiaba palabras con el defensor Mert Müldür. Bajo los criterios disciplinarios actualmente aplicados por FIFA, este tipo de conductas puede ser objeto de sanción cuando se considera que existe intención de ocultar expresiones dirigidas a otros participantes del partido.
La situación provocó un intenso debate entre hinchas y comentaristas deportivos, especialmente por el impacto que tuvo en el desarrollo del encuentro.
El origen de la llamada Ley Prestianni
La ya instalada coloquialmente como "Ley Prestianni" tiene su origen en un polémico episodio protagonizado por el argentino Gianluca Prestianni y el brasileño Vinícius Júnior durante un partido entre Benfica y Real Madrid por los playoffs de la UEFA Champions League disputado en Lisboa.
En aquel encuentro, el delantero brasileño denunció haber sido víctima de insultos racistas por parte del futbolista argentino. Según la acusación, Prestianni se cubrió parcialmente la boca mientras se dirigía a Vinícius, dificultando que las cámaras pudieran identificar con claridad lo que estaba diciendo.
La situación provocó una fuerte controversia e incluso llevó a que el partido permaneciera interrumpido durante cerca de diez minutos debido a los reclamos por una presunta conducta discriminatoria.
Meses después, la UEFA concluyó su investigación y determinó que las expresiones atribuidas a Prestianni no fueron de carácter racista, sino homofóbico. Como consecuencia, el organismo sancionó al jugador argentino con seis partidos de suspensión internacional.
A raíz de ese caso, la FIFA y los organismos arbitrales comenzaron a endurecer los criterios respecto de los futbolistas que se cubren la boca al dirigirse a rivales, árbitros o integrantes de los cuerpos técnicos. El objetivo es evitar que posibles insultos, expresiones discriminatorias o conductas antideportivas queden fuera del alcance de las cámaras y de las investigaciones posteriores.
¿Qué castigo podría recibir el volante paraguayo?
La expulsión durante el partido representa únicamente una primera sanción. Ahora corresponde a la Comisión Disciplinaria de FIFA revisar el informe arbitral y evaluar si procede un castigo adicional.
De acuerdo con los procedimientos habituales en este tipo de situaciones, las suspensiones pueden extenderse por más de un encuentro dependiendo de los antecedentes incluidos en el expediente.
La eventual sanción genera preocupación en Paraguay debido al rol que cumple Almirón dentro del esquema dirigido por Gustavo Alfaro.