Se trata de una "estrategia de influencia a largo plazo". Así valoran las agencias alemanas de inteligencia exterior e interior −según investigaciones del diario alemán Süddeutscher Zeitung (SZ) y las cadenas NDR y WDR− la relación de instituciones religiosas de Arabia Saudí, Kuwait y Catar con el ambiente salafista en Alemania.

El Servicio Federal de Inteligencia (BND) y la Oficina Federal para la Protección de la Constitución (BfV) investigaron, por encargo del Gobierno alemán, qué rol juegan los aliados del golfo en el tema de la "exportación de la religión", reporta el SZ.

En un primer balance, estas agencias habrían llegado a la conclusión de que "organizaciones misioneras salafistas" de la mencionada región han establecido "vínculos" con sus hermanos de fe en Alemania, con el fin de propagar una variante fundamentalista del islam.

Según este diario alemán, Berlín teme que la actual cifra de 10.000 salafistas siga creciendo en el país debido a tales influencias. Otra preocupación está relacionada con la posible radicalización de refugiados, pues los salafistas los han identificado ya como objetivo y se presentan ante ellos como "amistosos hermanos de fe", ofreciéndoles comida y ropa.

De acuerdo con el informe del BND y la BfV, con dinero de grandes organizaciones religiosas se ha financiado, por ejemplo, la construcción de mezquitas y centros de formación religiosa, así como se ha enviado a predicadores a Alemania. El informe menciona concretamente a tres organizaciones.

1. Muslim World League (MWL)

La "Liga Mundial Islámica" (en árabe: Rabita al-Alam al-Islami) fue fundada durante una conferencia en la Meca, en 1962, y tiene allí su sede. Se autodenomina como Organización No Gubernamental (ONG) pero está financiada por el Reino de Arabia Saudí, que se estima ha apoyado a la organización con cerca de 90.000 millones de dólares desde mediados de la década de 1970.

Sus críticos definen a la MWL como una "ONG operada por el Gobierno", como un portavoz de los intereses saudíes. El principal objetivo de la organización es la misión islámica: la difusión de las enseñanzas del islam, con base en las tradiciones del profeta Mahoma. Además, la organización se ocupa, según sus propias afirmaciones, de la defensa frente a falsas acusaciones contra el islam así como del diálogo con otras culturas.

Pantalla para islamistas

A la MWL pertenecen oficialmente otras ocho suborganizaciones, entre las que se cuenta la International Islamic Relief Organisation u Organización Internacional Islámica de Socorro (IIRO). Esta provee ayuda humanitaria, administra orfanatos y ha construido varios miles de mezquitas y decenas de escuelas.

Según un artículo de la edición en línea del diario Frankfurter Allgemeine Zeitung (FAZ) varias oficinas exteriores de la IIRO han apoyado a grupo terroristas. Así, la oficina de Filipinas habría sido usada, entre otros, por un cuñado del fundador de Al Qaeda, Osama Bin Laden, como organización pantalla del grupo islamista Abu Sayyaf.

Otra publicación de la berlinesa Fundación Ciencia y Politíca (SWP) afirma que se ha comprobado, en relación con los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, que actores individuales habrían usado la estructura de la MWL para "facilitar el acceso a medios logísticos y financieros" a los terroristas.

Y la MWL preocupa también en países vecinos de Alemania. Saïda Keller-Messahli, presidenta del Forum por un Islam Progresista, en Suiza, afirma por ejemplo, en entrevista con el Schweizer Tagesanzeiger, que la MWL se vale de las mezquitas suecas "para ayudar al avance del salafismo". Así, existe en Suiza toda una red de mezquitas radicales, apoyadas por la MWL, que forma a jóvenes imanes para enviarlos luego como "misioneros" por el mundo.

El embajador saudí en Alemania, Awwad Alawwad, asegura, por su parte, en entrevista con el Tagesspiegel, que la MWL no tiene "nada que ver con el Gobierno saudí". Según él, no existen pruebas de que la organización financie mezquitas y centros de formación para salafistas europeos y alemanes. Además, dice, la MWL habría suspendido su actividad en Alemania desde 2013.

2. Revival of Islamic Heritage Society (RIHS)

La "Sociedad para la Reactivación de la Herencia Islámica" se autodenomina también como una ONG, con sede en Kuwait y oficinas en todo el mundo. Según el informe de la inteligencia alemana, en el seno de la RIHS es imposible distinguir entre el salafismo misionero y el yihadista, y la organización habría adquirido influencia sobre el ambiente salafista alemán a partir de 2012, través la empresa inmobiliaria EMC-Immobilien GmbH.

Un caso en particular se hizo conocido en la localidad de Fellbach-Oeffingen, en el estado federado de Baden Württemberg. De acuerdo con un reporte de la cadena SWR, accionistas de la firma habrían adquirido, por más de medio millón de euros, un edificio de una zona industrial, en el que debía surgir uno de los mayores centros misioneros de Alemania.

El informe de los servicios secretos asegura que este caso está directamente relacionado con el plan estratégico de la RIHS. En este caso, la venta del edificio se deshizo una vez que la ciudad recibió la alerta de la Oficina Federal de la Policía Criminal (LKA).

Asimismo, la RIHS se halla bajo sospecha de haber apoyado a la organización terrorista Al Qaeda y sus aliados. En enero de 2002, las oficinas de RIHS en Pakistán y Afganistán fueron clasificadas por Estados Unidos y la ONU como organizaciones terroristas. En Estados Unidos, adicionalmente, la organización completa se halla prohibida desde 2008, por su supuesto apoyo a organizaciones terroristas.

3. Shaykh Eid Charity Foundation

Fundada en 1995 en Doha, capital de Catar, También la Fundación Caritativa Shaykh Eid se autodenomina como ONG. Mantiene oficinas en Oriente Próximo, África, Asia, Europa y Estados Unidos. Sus objetivos: ayuda humanitaria y ayuda al desarrollo. A través de su página web se puede donar fondos que deben contribuir a llevar ropa a niños sirios, educar a huérfanos somalíes y facilitar el acceso a agua potable a otros niños.

En agosto de 2016, la fundación aseguró haber garantizado la construcción de 335 mezquitas en 17 países. Actualmente, afirman, llevan ropa, comida y carpas a los niños en Irak y Siria. Como patrocinadores, la organización exhibe a la aerolínea Qatar Airways, la televisora Al Jazeera, la empresa de telefonía Vodafone, así como a cadenas de supermercados y ministerios cataríes.

La Shaykh Eid destaca que bajo ninguna circunstancia apoya conscientemente a ninguna organización catalogada como terrorista por Catar o la ONU (incluidos el llamado "Estado Islámico" y el Frente al Nusra). Con los "loables" esfuerzos del liderazgo catarí, la fundación hace todo lo posible por combatir al terrorismo y al extremismo en todas sus formas, asevera.

¿Apoyo a Hamas?

En todo caso, Israel sospecha que la fundación apoya a la organización radical islamista Hamas en la Franja de Gaza. Y, en 2013, se conoció que uno de los fundadores de Shaykh Eid, Abd al-Rhaman al-Nu'aymi, había proveído durante años a Al Qaeda con varios millones de dólares.

El Gobierno estadounidense levantó sanciones contra el implicado por haber cofinanciado el terrorismo en Irak, Siria, Somalia y Yemen. Pero la fundación alega que su precursor no desvió el dinero de sus fondos sino de los de otras organizaciones, luego de haberse separado de la Shaykh Eid Charity Foundation.

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