AFP

El Congreso de Ecuador, de mayoría oficialista, aprobó este martes una polémica ley sobre un impuesto de 75% a la ganancia inmobiliaria "extraordinaria", cuyo debate fue frenado el año pasado por el presidente Rafael Correa ante el fuerte rechazo de sectores de clase media y alta.

Un 36% de los hogares ecuatorianos no tiene casa propia, señaló el Legislativo unicameral, apuntando que el impuesto será aplicado a partir de la segunda venta cuando haya ganancia extraordinaria, que será cuando supere los 24 salarios básicos (actualmente los 8.784 dólares) la diferencia entre el precio de venta y el de compra más inversiones en mejoras e interés bancario que el capital pueda haber generado. 

Con 79 votos a favor, 27 en contra y una abstención, la "Ley Orgánica para Evitar la Especulación sobre el Valor de las Tierras y Fijación de Tributos", cuyo proyecto fue enviado por el gobierno hace casi un mes, busca combatir la especulación en la transferencia de bienes inmuebles y a la vez fortalecer las arcas de los municipios para acueductos y alcantarillado.

"En Quito el costo de las viviendas es altísimo, entre otros factores, por la especulación del mercado. Por ello, la gente más pobre se ve obligada a vivir en zonas periféricas (...) Nuestro objetivo es garantizar el acceso a vivienda con un precio real y ésta Ley cumple con el objetivo", expresó la presidenta de la Asamblea Nacional, Gabriela Rivadeneira.

En concreto, la ley -que será puesta a consideración del Ejecutivo- establece el impuesto de hasta 75% a las ganancias extraordinarias que los predios han logrado "sin esfuerzo ni trabajo algunos" gracias a la obra pública como autopistas, indicó el Parlamento, con 137 miembros.

El denominado impuesto para "combatir la especulación" o a la plusvalía apunta a que parte de las ganancias extraordinarias sea invertida en más obras cuando la falta de control sobre el valor ha provocado un encarecimiento de los terrenos y dificulta el acceso a vivienda en el país, donde "pocos" compran casa pensando en venderla.

En 2015, Correa envió al Legislativo proyectos de ley para elevar impuestos a las herencias y a la plusvalía, que debió retirar temporalmente ante multitudinarias protestas de grupos empresariales, de clase alta y media en vísperas de la visita del papa Francisco, en julio de ese año.

Solo tres de cada mil ecuatorianos reciben algún tipo de herencia cada año y hace falta controlar la especulación del suelo, que es una de las formas más extendidas de evasión de tributos, expresó el mandatario en mayo pasado, cuando anunció que insistirá en la aprobación de esos proyectos. Empero el de herencias no ha vuelto a presentar ante el Congreso.

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