La Cancillería de Argentina ha lamentado las expresiones de la presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez, durante su discurso del miércoles ante las Naciones Unidas, donde denunció que el Gobierno de Alberto Fernández ejerce un "acoso sistemático y abusivo" en contra suya.

"La Cancillería argentina lamenta que en su intervención del día de hoy ante la Asamblea General de la ONU, la señora Jeanine Áñez haya insistido en procurar involucrar al Gobierno argentino en la política interna del Estado Plurinacional de Bolivia", señala el texto difundido.  "Esperamos pueda concentrar su energía en la realización de las elecciones presidenciales libres y transparentes del próximo 18 de octubre", concluye el comunicado. 

En su intervención ante la ONU,  Áñez se preguntó "cuál es la autoridad" que tiene el Gobierno argentino -con Alberto Fernández como presidente y Cristina Fernández de Kirchner como vicepresidenta- "para hacer de la intromisión la clave de su política exterior hacia Bolivia" y "para amparar una conspiración violenta de Evo Morales contra la democracia boliviana". 

Petición de respeto

La mandataria interina, que recientemente retiró su candidatura para las elecciones generales de octubre, cuestionó en su discurso una supuesta autoridad que se tomaría el Gobierno argentino "para ofrecer impunidad" al exmandatario Evo Morales, quien tras abandonar Bolivia en noviembre de 2019, denunciando un golpe de Estado, llegó a Buenos Aires en diciembre y solicitó refugio. 

Desde la capital argentina, Morales, que afronta diversos procesos penales ante la Justicia bolivianay que fue calificado por Áñez como un "exdictador", ejerce como jefe de campaña de su partido, el Movimiento al Socialismo (MAS) para los comicios, a los que no opta a ningún cargo.

"Sepa el populismo kirchnerista que la nación boliviana no es propiedad privada de ninguna casta, la democracia boliviana se respeta, el pueblo boliviano se respeta", subrayó la mandataria boliviana, que invitó a los países del mundo a observar el proceso electoral en su país, que dijo será "limpio y sin fraude".

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