Otro encuentro de alto nivel marcado por las nuevas formas a las que obliga la pandemia.

Los presidentes de Estados Unidos y México, Joe Biden y Andrés Manuel López Obrador (AMLO), mantuvieron este lunes su primera reunión bilateral en el que la forma virtual -a través de videollamada- marcó también el cambio de política y de discurso la Casa Blanca hacia su vecino del sur.

Según trascendió del encuentro, Biden afirmó que era su prioridad "ver a México como un igual" y no únicamente como "alguien que está al sur de nuestra frontera".

"Lo que hagas en México -y cómo lo hagas- impactará dramáticamente en cómo será el resto del hemisferio", dijo Biden, quien recordó las política del expresidente Barack Obama hacia el país vecino.

El mandatario estadounidense abogó además por una mejoría en las relaciones entre los dos países y señaló que aunque ambos "no siempre han sido vecinos perfectos entre sí", han demostrado tradicionalmente la fuerza y voluntad al cooperar.

López Obrador, por su parte, agradeció a su par estadounidense por querer "que haya igualdad y que haya respeto" a la soberanía de su país.

"Eso es muy importante, tenemos que cooperar para el desarrollo con independencia, con autonomía", aseveró.

Recordando una frase tradicional mexicana que reza que México está "tan lejos de Dios y tan cerca de EE.UU.", AMLO dijo a Biden que su país estaba "cerca de Dios" y que era bueno que estuviera también cerca de Estados Unidos, lo que causó gracia a Biden, un católico practicante.

Durante la videollamada, el presidente de EE.UU. se hizo acompañar, entre otros funcionarios, del secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, y el secretario de Estado, Anthony Blinken.

Mientras, por la parte mexicana también estuvieron el canciller, Marcelo Ebrad; la secretaria de Economía, Tatiana Clouthier; y la de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Rosa Icela Rodríguez.

¿Qué más se habló?

Aunque el resto de la conversación trascurrió de forma privada, la Casa Blanca había anunciado la semana pasada que los mandatarios tenían planificado hablar sobre migración, el combate al coronavirus y la cooperación en temas de economía y seguridad nacional.

AMLO, por su parte, había indicado que pretendía proponer a Biden un nuevo programa laboral de inmigrantes para permitir que entre 600.000 y 800.000 mexicanos y centroamericanos trabajen con autorización legal en Estados Unidos.

En su tradicional conferencia "mañanera", el mexicano había dicho que también pediría a su par estadounidense que compartiera vacunas contra el covid-19 con México.

Previo al encuentro, la vocera de la Casa Blanca descartó la posibilidad e indicó que la prioridad para EE.UU. era vacunar a su población.

Ambos mandatarios habían conversado por primera vez el 22 de enero pasado, dos días después de la toma de posesión de Biden.

AMLO fue uno de los pocos presidentes que no felicitó al estadounidense tras su victoria electoral en noviembre y, según medios de los dos países, ambos mandatarios tienen agendas muy diferentes en cuanto a temas como el medioambiental, energía y el mercado laboral.

Recientemente, López Obrador impulsó una reforma de ley para dar prioridad a la electricidad de las plantas hidroeléctricas y de combustibles fósiles por encima de las centrales privadas de energías renovables, muchas de ellas con capital estadounidense.

Tras el encuentro, la Casa Blanca publicó un documento sobre la relación bilateral en el que asegura que "ambos países coinciden en la importancia de abordar la crisis climática como un desafío de seguridad y una oportunidad económica".

"Como líder en política climática, Estados Unidos trabajará junto con México para promover las ambiciones climáticas en toda la región", agrega.


 

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