En un territorio de una extensión tan reducida como la que ocupa Centroamérica es posible identificar las estrategias más dispares para hacer frente al covid-19.

Como si fueran un reflejo de lo que ocurre en el resto del mundo, entre los siete países de esta región hay ejemplos de gobiernos que optaron por las medidas más drásticas para evitar la entrada del coronavirus y de otros que se resisten a ponerlas en marcha.

También hay gran contraste entre sus resultados: en Centroamérica se encuentra el país con la mayor tasa de contagios de América Latina y que, paradójicamente, comparte frontera con el que ostenta la menor tasa de letalidad por el covid-19.

Hasta este jueves, Centroamérica reportaba oficialmente 103 muertos y cerca de 4.000 personas contagiadas por el nuevo coronavirus.

Este es un resumen, país por país, de las situaciones tan diversas que Centroamérica está enfrentando en esta pandemia de coronavirus.

Panamá: la mayor tasa de casos

Su posición estratégica como hub internacional de tráfico aéreo y marítimo por el que pasan millones de personas al año hacía previsible que el coronavirus llegaría a Panamá antes y en mayor volumen que a sus vecinos de la región.

Sus cifras oficiales siguieron aumentando y, con 2.752 casos y 66 fallecidos hasta este jueves, Panamá es el país de América Latina con mayor tasa de contagios por cada 100.000 habitantes.

También ostentó la mayor tasa regional de muertes hasta el miércoles, fecha en la que fue superado por menos de una décima por Ecuador, donde se vieron dramáticas imágenes derivadas de la crisis que nada tienen que ver con la situación en Panamá.

La letalidad en el país centroamericano (2,6%) es, de hecho, menos de la mitad que la ecuatoriana.

Uno de los principales motivos detrás de la alta tasa de Panamá es que se trata del segundo país en la región -después de Chile- que más pruebas de covid-19 per cápita ha hecho entre su población, por lo que el número de casos oficialmente confirmados tiende a ser mayor.

El doctor Jorge Victoria, de la OPS/OMS de Panamá, le dijo al diario La Prensa que mientras Italia, España y Estados Unidos tardaron hasta 20 días desde el primer caso para tomar muestras de manera masiva, el país centroamericano lo hizo desde el primer positivo.

Panamá también cuenta con ventaja por su preparación médica: según el Banco Mundial, es el cuarto país de América Latina -después de Cuba, Argentina y Uruguay- en tener mayor número de camas hospitalarias por cada 1.000 personas.

El Salvador: el primero en cerrar fronteras

El país más pequeño de la región destacó por tomar desde un inicio drásticas medidas para frenar la llegada del coronavirus.

De hecho, el 11 de marzo se convirtió en el primer país de América Latina en prohibir el ingreso de personas extranjeras a su territorio.

Salvadoreños y extranjeros residentes debían someterse a una cuarentena de 30 días en albergues destinados a tal fin, que en sus primeros días fueron especialmente criticados por los usuarios por la falta de condiciones higiénicas que presentaban.

Pero pese a sus esfuerzos por blindar el país, el coronavirus acabó entrando a El Salvador una semana después. Hasta este jueves, había confirmados 83 casos y seis fallecidos.

El gobierno presentó un ambicioso y aplaudido plan de apoyo económico que contempla, por tres meses, suspender el pago de luz, agua, teléfono e internet; así como aplazar el pago de alquileres. También se anunció el pago de US$300 para cientos de miles de personas que se quedarán sin ingresos por la cuarentena domiciliaria obligatoria.

Días después, miles de personas se pusieron en riesgo de contagio al aglomerarse en centros gubernamentales y bancos para solicitar y cobrar su bono.

Nicaragua: el país con menos medidas

En contraste con la estrategia de El Salvador, Nicaragua destaca por ser, con diferencia, el país de América Latina que menos medidas ha tomado para hacer frente al coronavirus.

No existen restricciones a la entrada de viajeros en sus aeropuertos ni se cerraron fronteras, no hay cuarentenas o toques de queda obligatorios, las escuelas no fueron cerradas -aunque muchos padres se niegan a enviar a sus hijos a clase- ni se cancelaron eventos como los partidos de fútbol, pese a que se juegan sin público.

De hecho, el gobierno contradijo la recomendación sanitaria de evitar multitudes convocando una marcha llamada "El amor en tiempos del covid-19" o enviando a cientos de funcionarios del Ministerio de Salud a realizar visitas casa por casa para informar sobre el virus a la población.

"La OPS ha estado preocupada por la respuesta al covid-19 que se ve en Nicaragua. Nos preocupa la falta de distanciamiento social, la convocatoria de reuniones masivas", reconoció este martes la directora de este organismo, Carissa Etienne.

Con siete casos confirmados oficialmente y una muerte hasta este jueves, varias organizaciones internacionales alertaron por las consecuencias que podría tener esta falta de medidas en un país con factores de riesgo adicionales al tratarse de uno de los más pobres de América Latina.

"Entre ellos, la ausencia de agua segura y permanente, una recolección insuficiente y periódica de desechos sólidos o basura, una práctica de no lavarse las manos, hacinamiento, poca educación en salud", le dijo a BBC Mundo el epidemiólogo nicaragüense Leonel Argüello.

Costa Rica: la menor tasa de letalidad

La laxitud de Nicaragua frente al coronavirus preocupa a su vecino del sur: Costa Rica aseguró que no descarta tomar acciones internacionales y pedir a la OMS que supervise las acciones del gobierno de Daniel Ortega.

En consonancia con su cierre de fronteras por el covid-19, el gobierno tico suspendió también su política de apertura a refugiados de Nicaragua, a donde trasladó desde su frontera sur con Panamá a miles de migrantes que buscaban llegar a EE.UU. "para evitar aglomeraciones" durante la pandemia.

Costa Rica, que anunció moratorias de impuestos o prohibición de cortes de agua entre otras medidas para ayudar a la población, fue el primer país de Centroamérica en confirmar un caso de coronavirus. Hasta este jueves, su balance oficial es de 539 contagiados y tres fallecidos.

Pese a ello, ha conseguido mantener la tasa de letalidad del covid-19 en solo un 0,6%, la más baja de toda América Latina.

Una de las claves puede estar en un sistema de salud reconocido internacionalmente, marcado por la universalización de la seguridad social en los 70 y que permite a los costarricenses "un acceso casi universal" a servicios sanitarios, tal y como destacó la OCDE en un informe de 2017.

No en vano, Costa Rica es el país latinoamericano con mayor esperanza de vida entre su población.

Honduras: una alta tasa de letalidad

Una situación bien diferente vive Honduras, con un sistema de salud pública generalmente débil ya desde mucho antes de la actual pandemia.

Sin contar a Nicaragua -cuyo número de contagios y muertes es aún demasiado bajo como para ser representativo, según expertos- Honduras y Bolivia son los dos países de la región que están sufriendo una mayor tasa de letalidad del nuevo coronavirus (6,7 y 6,8%, respectivamente).

Así, de 382 casos confirmados hasta este jueves, 23 habían perdido la vida en el país centroamericano.

El Ejecutivo no oculta su preocupación y ya planea soluciones drásticas a las que recurrir si las muertes se disparan.

"Los gobiernos locales deberán localizar terrenos aptos para fosas comunes en caso de entierros masivos al rebasar la capacidad local para el manejo de cadáveres", ordenó el pasado 3 de abril el gubernamental Sistema Nacional de Gestión de Riesgo.

El canciller hondureño, Lisandro Rosales, explicó este jueves que el contagio ha alcanzado "prácticamente la totalidad de San Pedro Sula", la segunda ciudad del país. "Las cifras de contagio, especialmente en el Valle de Sula, son alarmantes y presagian lo peor".

Guatemala: aumento vertiginoso de casos

El presidente guatemalteco, Alejandro Giammattei, anunció este jueves un incremento del 45% de casos durante las 24 horas anteriores, que alcanzaron ya los 126 con tres personas fallecidas.

Según el mandatario, la población no está haciendo lo suficiente para protegerse y llamó a respetar medidas como el toque de queda de 12 horas vigente desde las 16.00 horas.

También el sistema de salud guatemalteco sufre graves carencias históricas como un escaso número de camas y de personal sanitario. En clave económica, el gobierno anunció el reparto de apoyos de hasta US$130 para trabajadores de la economía informal

En cuanto a la situación de los migrantes, cientos de personas consiguieron burlar el cierre de fronteras y cruzar puntos como el río Suchiate, en su límite con México, prácticamente sin ningún control sanitario según organizaciones civiles.

Giammattei pidió este jueves a los guatemaltecos que viven en comunidades fronterizas con México impedir el paso de las personas que ingresen ilegalmente y "los obliguen a pasar por los pasos legales, así los agarramos y los encuarentenamos".

Tras suspender temporalmente los vuelos de guatemaltecos deportados desde EE.UU., el gobierno centroamericano anunció que se reanudarán la próxima semana y se habilitarán centros de recepción para cumplir monitorear la posible llegada de personas con covid-19.

Belice: el último de América continental en contagiarse

Belice fue hasta el 23 de marzo el único país en toda América continental que no había reportado casos oficialmente de coronavirus en su territorio.

Así, pese a que previamente había cerrado sus fronteras como media preventiva y restringió la entrada de extranjeros, ese día confirmó el positivo de una mujer que había viajado a EE.UU.

Hasta este jueves, el único país centroamericano en el que el español no es el idioma oficial registraba nueve casos y una muerte por covid-19.

* Gráficos: Darío Brooks.

Visita nuestra cobertura especial

Publicidad