"Las rutas del Ártico pueden convertirse en los canales de Suez y Panamá del Siglo XXI".

Las declaraciones en Finlandia de Mike Pompeo, el Secretario de Estado de Estados Unidos, dejaron en claro las profundas divisiones que zanjan la postura de Washington y de otros países sobre el cambio climático.

Pompeo habló durante la cumbre de naciones del Consejo Ártico que tuvo lugar esta semana en la localidad de Rovaniemi, en el norte de Finlandia.

Por primera vez desde el nacimiento del organismo en 1986, el encuentro finalizó sin una declaración conjunta.

Los otros países integrantes del Consejo Ártico se negaron a acoger objeciones de Estados Unidos sobre referencias al calentamiento global en el borrador del texto.

"Los otros países sentimos que no podíamos aceptar que se diluyeran y debilitaran tanto las referencias al cambio climático", señaló Timo Koivurova, un delegado de Finlandia.

Fuentes del encuentro citadas por la agencia Reuters señalaron que Estados Unidos se negó a incluir en la declaración final una frase señalando que "el cambio climático representa una seria amenaza para el Ártico".

Vías comerciales

El Consejo Ártico está integrado por Estados Unidos, Canadá, Rusia, Finlandia, Noruega, Dinamarca, Suecia e Islandia, además de representantes de comunidades indígenas. China participa con estatus de país observador.

El organismo se reúne cada dos años para tratar los desafíos ambientales y económicos de la región ártica.

En su discurso en Finlandia, Pompeo no expresó alarma, sino que acogió favorablemente el derretimiento del hielo ártico.

"Las reducciones continuas en el hielo marino del Ártico están abriendo nuevas vías y nuevas oportunidades para el comercio", señaló Pompeo.

"Esto podríaacortar el tiempo de travesía entre Asia y Occidente en hasta 20 días", destacó el representante de Washington.

Tras su participación en el encuentro del Consejo Ártico, estaba previsto que Pompeo se reuniera al día siguiente con la canciller alemana Angela Merkel en Berlín.

Pero el secretario de Estado estadounidense canceló el encuentro.

Advertencia a China y Rusia

Pompeo advirtió que Estados Unidos aumentará su presencia en el Ártico con la realización de ejercicio militares y el fortalecimiento de su flota de rompehielos.

"La región es ahoraescenario de una lucha de poder. Y ocho estados árticos deben adaptarse a este nuevo futuro", afirmó Pompeo en Finlandia.

Se estima que el derretimiento del hielo ártico hará accesible vastas reservas de gas, petróleo y minerales.

Y Pompeo acusó a China de forzar su presencia en el Ártico a través de proyectos de infraestructura.

"El patrón de comportamiento agresivo de China en otros lugares determina como tratará el Ártico", afirmó el funcionario, quien también cuestionó la afirmación de China de que es una "nación cercana al Ártico".

"Sólo hay naciones árticas y naciones no árticas. No hay una tercera categoría y el reclamo de China no le asegura nada", afirmó el secretario de Estado estadounidense.

Pompeo también acusó a Rusia de comportamiento agresivo, en una referencia a la decisión de Moscú de fortalecer su presencia militar en el Ártico.

Amplificación ártica

La temperatura promedio del planeta ha aumentado un grado centígrado en relación a la era preindustrial a mediados del siglos XIX.

Pero en el Ártico el incremento de temperatura ha sido el doble que en el resto del planeta, debido a una serie de mecanismos físicos conocidos como amplificación ártica.

Tanto científicos como grupos ambientalistas advirtieron en numerosas ocasiones sobre los graves riesgos del derretimiento del hielo en el Ártico.

La desaparición del hielo marino no sólo amenaza la supervivencia de osos polares y especies marinas, sino que contribuye al aumento en el nivel del mar y agrava el riesgo de inundaciones en comunidades costeras.

Los científicos también señalan que la explotación de recursos energéticos en el Ártico causará contaminación en esa región prístina.

En 2017 el presidente estadounidense Donald Trump anunció el retiro de su país del acuerdo de París sobre cambio climático.

El acuerdo negociado en 2015 y firmado por casi 200 países establece el objetivo común de evitar un aumento de temperatura en el planeta a "bastante menos que 2C" en relación a niveles preindustriales.

En su informe de octubre de 2018, el Panel Intergubernamental de Cambio Climático, IPCC por sus siglas en inglés, señaló que el aumento de temperatura no debe superar 1,5C para evitar los efectos más catastróficos del calentamiento global.

El IPPC afirmó que las emisiones globales de dióxido de carbono o CO2, el principal gas de invernadero, deben caer un 45% para 2030.

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