Los combates entre Israel y los militantes palestinos no dan señales de disminuir y aumenta la preocupación por las consecuencias de la violencia para la población civil.

Imágenes impactantes han captado el coste humano del conflicto en los últimos días, ya que los ataques aéreos y con cohetes convierten las casas y las posesiones en escombros y obligan a la gente a correr en busca de refugio.

Israel afirma que sus ataques aéreos sobre Gaza han tenido como objetivo a los militantes palestinos, pero también han resultado dañados los tendidos eléctricos y las carreteras principales.

En la imagen superior, un hombre palestino se inclina sobre los escombros de su casa destruida tras un ataque israelí el domingo.

Algunos miembros de su familia quedaron enterrados bajo los escombros.

Ese día fue el más mortífero en Gaza desde que estallaron los enfrentamientos, hace más de una semana.

Los ataques aéreos israelíes alcanzaron una calle muy transitada justo después de la medianoche, provocando el derrumbe de varios edificios y decenas de muertos.

"Necesitaremos al menos 10 años más para reconstruir lo que se ha dañado aquí en Gaza", declaró el lunes a la BBC el pediatra Mohammad Abu Rayya tras los nuevos ataques.

Se han celebrado funerales improvisados en todo el territorio. La mujer que se ve sobre estas líneas llora a su familia, la cual murió en un ataque en la ciudad de Gaza.

Mientras tanto, Hamás, que controla Gaza, y otros grupos militantes palestinos del área, han seguido lanzando cohetes hacia el sur de Israel.

Las casas y los edificios han sido seriamente dañados, y millones de israelíes se han visto obligados a huir a habitaciones seguras o a refugios mientras suenan las sirenas de advertencia.

La niña la foto anterior fue fotografiada en un refugio antibombas en Ashkelon, la ciudad que ha sufrido la mayor parte de los ataques con cohetes.

Victoria Tapalashvili aparece inspeccionando los daños en su casa tras un ataque en la ciudad de Ashdod, en el sur de Israel.

"No es fácil: casi todas las tardes, todas las noches, sacamos a los niños de la cama [y] corremos a los refugios", le dijo a la BBC Eitan Singer, ejecutivo tecnológico israelí y padre de tres hijos.

"Tenemos entre 30 y 60 segundos para encontrar un refugio".

Esta imagen muestra otra vivienda dañada en Ashdod.

Se dice que el sistema de defensa israelí, el Domo de Hierro, ha interceptado el 90% de los cohetes lanzados contra su territorio.

También se han lanzado cohetes desde el vecino Líbano hacia el norte de Israel.

La violencia se extendió también a la Cisjordania ocupada, donde las tropas israelíes se enfrentaron a los palestinos durante el fin de semana.

Estos palestinos observan desde una ventana cómo se llevan el cuerpo de un familiar durante un funeral en Cisjordania el domingo.

Los árabes palestinos viven en Cisjordania bajo un autogobierno limitado y un gobierno militar israelí.

Este hombre, Riyad Eshkuntana, fue sacado de entre los escombros junto con su hija de seis años, Suzy, en Gaza.

La niña estuvo atrapada durante horas bajo su casa, y finalmente se reunió con su padre en el mayor hospital de Gaza.

"Perdóname, hija mía. Me gritaste que viniera a verte, pero no pude ir", le dijo Eshkuntana cuando se reunieron, según Reuters.

Esta imagen muestra a la familia Abu Dayer en el hospital Al-Shifa de Gaza, poco después de la muerte de dos familiares.

Esta mujer comprueba los daños en su casa de Ashkelon, mientras la cobertura de los combates es televisada.

La violencia ha suscitado una creciente preocupación a nivel internacional.

Los líderes mundiales y las organizaciones humanitarias pidieron que se tomen medidas para evitar la muerte de civiles y el caos provocado por la destrucción de edificios e infraestructuras.

En la imagen superior, un hombre llora la muerte de su hija de 12 años en Gaza.

Y abajo, la familia y los amigos de un soldado israelí lloran en su funeral.

El conflicto se encuentra ya en su segunda semana, con pocos indicios de que vaya a terminar. Los ataques aéreos y con cohetes continuaron el martes.

Estados Unidos y otras potencias mundiales han manifestado su apoyo a un alto el fuego, pero éste no parece ser inminente.


 

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