Tres países de Centroamérica tienen este miércoles un "grave" problema de comunicación.

No se trata de una diferencia política, ni de la caída de internet o uno de los frecuentes fallos de electricidad que sufre el llamado Triángulo del Norte.

En realidad, se trata de una interrupción total en la principal ruta internacional que conecta el norte de Honduras con Guatemala y El Salvador, que quedó cortada desde la tarde del martes producto de un deslave en una falla geológica.

"Se trata de la ruta CA4, que se ubica entre San Pedro Sula y las fronteras con El Salvador y Guatemala", explica a BBC Mundo el general Carlos Cordero, subcomisionado nacional de la Comisión Permanente de Contingencias de Honduras (COPECO).

La falla, en la que se produjo un deslave en la tarde del lunes, conocida como El Metal, tiene una extensión de unos 400 metros de largo y provocó el hundimiento de 30 metros de carretera.

Este incidente, además del comercio internacional, afectó el tráfico interurbano en el occidente del país y dejó varias comunidades incomunicadas.

Reportes de la prensa local indican que el deslave hizo que se formaran largas filas de camiones procedentes de los tres países centroamericanos e incluso de México.

"Las aduanas de los tres países centroamericanos también tuvieron que activar mecanismos para buscar rutas alternativas para facilitar el tránsito de mercancía y reducir las potenciales pérdidas económicas", señala Cordero.

El subcomisionado indicó que las autoridades trabajan para estabilizar la falla y restablecer en el menor tiempo posible el funcionamiento de la ruta.

La zona donde ocurrió el deslave ha sufrido otros acontecimientos similares: en septiembre de 2017, otra activación de una falla dejó interrumpida la comunicación en la carretera y obligó al desalojo de una comunidad.

¿A qué se debió la interrupción?

De acuerdo con Cordero, a lo largo del tramo que cubre la CA4, que actualmente se encuentra en reconstrucción, hay 8 fallas geológicas que pueden alterarse debido, entre otros motivos, a las precipitaciones.

"El terreno, en su parte, profunda, está constituido por un cimiento de piedra, que es bastante impermeable, pero todo el sustrato es muy permeable en esa área y, con la humedad, tiende a deslizarse hacia las partes bajas", explica.

Pese a que Honduras vive una intensa sequía que llevó al gobierno a decretar la emergencia, el norte del país se ha visto afectado en los últimos días por intensas lluvias.

"Creemos que estas lluvias fueron las responsables de que el terreno cediera", indica.

Pese a la importancia de la carretera, muchas organizaciones sociales han denunciado el mal estado de la CA4 y otras rutas en el país.

Aunque se han establecido rutas alternativas tras el deslave, el funcionario aclara que la CA4 suele ser la más directa y, por tanto, la más transitada entre el occidente del país y la frontera.

Es, además, una de las más usadas por el comercio internacional, por el número de aduanas que los tres países fronterizos mantienen en esa zona.

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