La relación entre Groenlandia y Estados Unidos vuelve a acaparar la atención meses después de que el presidente Donald Trump propusiera comprar la estratégica isla.

El gobierno estadounidense anunció un paquete de ayuda a Groenlandia de US$12,1 millones, una oferta bien recibida por el gobierno de Dinamarca, que gestiona el territorio autónomo, así como por el propio ejecutivo groenlandés.

No obstante, la ayuda generó polémica entre algunos sectores, que lo consideraron una "intromisión" de Washington.

Groenlandia está en el centro de la intensa competencia entre EE.UU., Rusia y China por los recursos del Ártico.

La importancia estratégica de esta isla ártica, de 56.000 habitantes, se puso de relieve el pasado agosto, cuando los medios estadounidenses filtraron el interés de Trump en comprar el territorio.

Entonces Dinamarca lo consideró una propuesta "absurda" y el gobierno europeo zanjó la discusión sobre el tema.

En qué consiste la ayuda

La ayuda será destinada a proyectos relacionados con la extracción de materias primas, turismo y educación, según un comunicado del gobierno groenlandés.

La mayoría de la asistencia será implementada a través del asesoramiento de expertos estadounidenses y servicios de consultoría.

"Con esta buena noticia se confirma que nuestro trabajo de consolidar una relación constructiva con Estados Unidos da sus frutos", señaló el presidente groenlandés, Kim Kielsen, en un comunicado.

La embajadora estadounidense en Dinamarca, Carla Sands, había adelantado ya el propósito de ofrecer la ayuda anunciada con el objetivo de "ayudar a impulsar el crecimiento" en la isla.

En un comunicado el lunes, Sands señalaba que el objetivo de Estados Unidos es "un Ártico estable y seguro" y alertaba de los avances de Rusia y China en la región.

De hecho, diversos medios de comunicación internacionales ligan directamente el paquete de ayuda con los crecientes movimientos de estos países en la zona.

El diario The Wall Street Journal describía la asistencia como parte "de la estrategia por contrarrestar la influencia china y rusa en el Ártico", y la agencia Reuters señalaba que el paquete busca impulsar la presencia militar estadounidense en el área.

Este año está previsto que Washington abra un consulado en la capital de Groenlandia, Nuuk, lo que permitirá -destacó Sands- incrementar la cooperación.

No obstante, la embajadora aseguró que no se han iniciado discusiones sobre la apertura de nuevas bases militares, aparte de la existente en el norte del país, informó la Agencia EFE.

Polémica

Mientras un sector alabó el paquete de ayuda, otros no recibieron con tanto entusiasmo la asistencia de la Casa Blanca.

"Claramente se han pasado de la raya", señaló Karsten Honge, diputado del Partido Socialista danés, aliado del gobierno, según la página web danesa Altinget.

"Es una provocación que tengamos un aliado cercano que venga y abiertamente provoque división" entre Groenlandia y Dinamarca, señaló Honge, que forma parte del comité de Asuntos Exteriores del Parlamento.

Por su parte, Soeren Espersen, del nacionalista Partido Popular danés, consideró que el plan de ayuda estadounidense es algo relacionado "con países del tercer mundo".

"Este tipo de oferta es un insulto para Groenlandia y para la nación", manifestó.

La reacción ente los legisladores de Groenlandia fue diversa: mientras unos se mostraron escépticos y advirtieron de las posibles condiciones de esa ayuda, otros consideraron el paquete como una "oportunidad fantástica".

Una isla clave

Groenlandia goza de amplia autonomía desde la aprobación de un nuevo estatuto en 2009, si bien depende económicamente de la pesca y los subsidios anuales de Copenhague.

La isla, considerada la mayor del mundo, cuenta con una población mayoritaria de la etnia inuit y el 80 % de su territorio está cubierto de hielo.

Sin embargo, posee preciados recursos: en la isla se extrae uranio, zinc y oro, así como piedras preciosas, aunque el duro clima y su vasto manto de hielo dificultan y encarecen la extracción.

El territorio está adquiriendo cada vez más importancia debido al deshielo del Ártico, que está abriendo nuevas rutas marítimas y depósitos de minerales.

Estados Unidos tiene una importante base militar en Thule desde la Guerra Fría, crucial para la alerta temprana de misiles y la vigilancia del espacio aéreo.

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