La Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAC), confirmó que "es incuestionable" que en el ataque de principios de abril en Khan Sheikhoun, Siria, donde murieron al menos 87 personas, se utilizó gas sarín.

Las declaraciones de la organización surgen después de ésta llevó a cabo análisis de muestras tomadas de 10 víctimas del ataque que fueron examinadas en cuatro laboratorios designados por la OPAC.

No es la primera vez que se utiliza este compuesto, clasificado por la ONU como arma de destrucción masiva, en la guerra de Siria.

Según la ONU, el gas sarín fue utilizado en 2013 en otro ataque letal en Ghouta, cerca de la capital siria, Damasco, en el que murieron al menos 300 personas.

En ambos casos los ataques se presentaron en zonas controladas por la oposición siria.

A continuación te explicamos BBC Mundo qué es el gas sarín y cuándo y dónde ha sido utilizado.

¿Qué es el gas sarín?

El sarín es una de las sustancias denominadas agentes nerviosos porque atacan el sistema nervioso en un proceso similar al de algunos insecticidas.

Su nombre proviene de un acrónimo de los nombres de sus descubridores, los científicos Gerhard Schrader (S), Otto Ambros (A), Ernst Rüdiger von Brüning (R) y Hermann Van der Linde (IN).

Es una sustancia letal incluso en concentraciones muy pequeñas y puede matar en entre uno y 10 minutos después de haber sido inhalado de forma directa.

Su mecanismo de acción provoca la inhibición de enzimas lo que cual conduce a una alteración de los impulsos nerviosos provocando parálisis muscular.

Eventualmente la muerte suele producirse por asfixia debido a que los músculos involucrados en la respiración dejan de funcionar.

¿Cómo es?

Se trata de un líquido transparente, incoloro e insípido con un alta volatilidad y que puede penetrar rápidamente la piel y la ropa de las víctimas.

La ropa puede liberar sarín durante 30 minutos después de haber entrado en contacto con el compuesto, lo cual puede conducir a la exposición de más personas.

Los síntomas de su exposición incluyen secreciones nasales y orales, opresión en el pecho, constricción de las pupilas, dificultades para respirar, náusea, vómitos, pérdida de las funciones motoras, convulsiones y paro respiratorio.

Hay antídotos, como la atropina y la pralidoxima que, si se administran de forma inmediata, pueden revertir el efecto.

En muchos casos, una persona que ha absorbido una dosis no letal de sarín y no recibe tratamiento médico puede sufrir daños neurológicos permanentes.

¿Cuándo ha sido utilizado?

El sarín fue inventado en Alemania en la década de 1930, pero no fue utilizado en combate durante la Segunda Guerra Mundial.

Después de la guerra, la mayoría de las potencias adoptaron el gas nervioso como arma química. En los 1950 los británicos inventaron otro tipo de gas nervioso, el VX.

El sarín fue uno de los agentes utilizados por el gobierno iraquí cuando mató a unos 5.000 kurdos iraquíes en un bombardeo con el arma química en Halabja en 1988.

Ese mismo año, al final de la guerra de Irán e Irak, soldados iraníes fueron atacados con gas sarín en al menos cuatro ocasiones.

En 1995, el arma química fue utilizada en la capital japonesa, Tokio, por la secta budista japonesa Aum Shinrikyo en un ataque en el metro en el que murieron 12 personas.

Hasta ahora se ha confirmado que el gas sarín ha sido utilizado en dos ocasiones en la guerra civil de Siria: en agosto de 2013, en Ghouta, donde murieron al menos 300 personas, y en abril de 2017 en Khan Sheikhoun, con un saldo de al menos 87 personas murertas.

Sin embargo, ha habido informes que el gas ha sido utilizado en otros ataques durante este conflicto.

¿Cuándo fue prohibido su uso?

En 1993 se estableció la Convención de Armas Químicas de Naciones Unidas, un tratado internacional para control de este armamento.

En este se establece que la producción, almacenamiento y uso de armas químicas, incluido el gas sarín, es ilegal.

El tratado entró en vigor en abril de 1997 y se estableció un límite de 10 años para la total destrucción de todas las reservas especificadas de armas químicas.

Cuando la Convención entró en vigor, las partes firmantes declararon reservas mundiales de 15.047 toneladas de gas sarín.

Para diciembre de 2015, 89% de estas reservas habían sido destruidas, según un informe de la OPAQ.

Siria fue obligada a entregar su arsenal de armas químicas, bajo los términos de un acuerdo alcanzado por Rusia y Estados Unidos en 2013, después del letal ataque de Ghouta ese año.

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