La Fiscalía General de México confirmó este martes el hallazgo de 69 cuerpos en 49 fosas en el municipio de Tecomán, en el estado de Colima en el oeste del país.

Según el comunicado de la Fiscalía, se realizaron dos operaciones de búsqueda. En la primera, se hallaron 19 cuerpos repartidos en 11 fosas y luego, en un terreno contiguo, se encontraron otras 38 fosas con 58 cuerpos.

Después del hallazgo, la Dirección de Servicios Periciales comenzó los trabajos de identificación de los cuerpos para notificar a sus familiares.

Estas labores consisten en la toma de muestras de ADN, que será contrastado con el banco de datos de la Fiscalía.

También se realizarán análisis anatómicos y odontológicos para determinar la edad y el género de los cadáveres.

La información que se recopile también se compartirá con entidades de otras partes del país, ante la posibilidad de que algunas de las personas halladas puedan haber sido reportadas como desaparecidas en otros estados de México.

Con la información que se tiene hasta el momento, la Fiscalía afirma que "no existen elementos que indiquen que entre los cadáveres hay menores de edad, sino sólo personas adultas".

De manera preliminar, también informó que varios de los cuerpos corresponden a personas que fallecieron hace cinco o más años.

Tras darse a conocer el hallazgo, 70 personas que tienen familiares desaparecidos acudieron a la Fiscalía de Colima para que se les tomen pruebas de ADN y sea comparado con el de los cuerpos encontrados en las fosas.

El plan de AMLO para encontrar a los desaparecidos

A principios de febrero, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, presentó un plan de búsqueda de desaparecidos.

Según las cifras del gobierno, en México hay cerca de 40.000 personas desaparecidas, más de 1.100 fosas clandestinas y cerca de 26.000 cuerpos sin identificar en los servicios forenses.

La estrategia del gobierno consistirá en unificar las bases de datos que contienen información sobre desaparecidos.

También contempla un Instituto Nacional para la Identificación Forense, donde se pretende reunir los datos no solo de los cuerpos no reclamados en las morgues, sino también de los miles de restos humanos encontrados por las organizaciones civiles en fosas clandestinas.

El objetivo fundamental es considerar que las víctimas siguen oficialmente con vida y, por lo tanto, es necesaria la elaboración de planes para tratar de localizarlas.

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