Cuatro días después del hallazgo de decenas de migrantes muertos en un tráiler en Texas, Homero Zamorano está frente a un proceso judicial que podría llevarlo a pasar el resto de su vida en la cárcel o incluso enfrentar la pena de muerte.

El estadounidense de 45 años era el conductor que manejaba el vehículo en el que murieron al menos 53 personas. Es el más grande caso de migrantes fallecidos en EE.UU. del que haya registro.

Zamorano ya recibió cargos federales por "tráfico de extranjeros con resultado mortal", informó el Departamento de Justicia de EE.UU.

"Si es declarado culpable, Zamorano enfrenta cadena perpetua o posiblemente la pena de muerte", señala.

Junto a él, otro estadounidense, Christian Martínez, enfrenta los mismos cargos. Dos mexicanos, Juan Claudio D'Luna Méndez y Juan Francisco D'Luna Bilbao, están siendo procesados bajo distintos cargos por su posible participación en el fatal incidente.

Conforme ha avanzado la investigación, han surgido más detalles de quién es Zamorano y por qué se le responsabiliza de la tragedia que ha puesto de luto a decenas de familias en México, Guatemala, Honduras y El Salvador.

¿Qué se sabe de Zamorano?

Zamorano, de 45 años, es originario de Brownsville, una ciudad de Texas fronteriza con México.

Familiares han señalado que desde muy joven hizo su vida apartado de ellos y que sabían que se metía en problemas frecuentemente. Supuestamente trabajaba como empleado de mantenimiento en Houston.

"Se perdía durante años y aparecía de vez en cuando. Básicamente se crio a sí mismo", dijo uno de sus cuñados al diario The Texas Tribune.

"Él siempre ha tenido un problema con las drogas", señaló la hermana de Zamorano, Tomasita Medina, al diario Los Angeles Times. "Él siempre estaba dentro y fuera de nuestras vidas por eso".

Según el congresista Henry Cuellar, que ha accedido a detalles de la investigación, un examen toxicológico después del incidente mostró que Zamorano había consumido metanfetamina, una potente droga sintética.

¿Qué se sabe de su participación?

El pasado 27 de junio, Zamorano condujo el tráiler en el que aparecieron los migrantes en la ruta que va de Laredo, en la frontera, a San Antonio, un trayecto de unos 250 km.

Fue captado por las cámaras en un punto de inspección del servicio de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) a unos 50 km de distancia desde Laredo.

Sin embargo, el vehículo no fue revisado debidamente. El gobernador de Texas, Greg Abbott, aseguró que ocurrió así "porque la Patrulla Fronteriza no tiene los recursos para poder inspeccionar todos los camiones".

Horas después, cuando ocurrió el hallazgo de los migrantes, Zamorano "fue encontrado escondido en la maleza después de intentar fugarse", según la investigación del Departamento de Justicia.

En un principio, los servicios de emergencia le prestaron ayuda, pero luego fue detenido por la policía de San Antonio.

La investigación ha revelado que, aparentemente, Zamorano no sabía que el aire acondicionado del tráiler no funcionaba. Los migrantes estaban en el vehículo con mínima ventilación en un día que rozó los 40 °C a la sombra.

Los cuerpos de emergencia que hallaron a los migrantes muertos dijeron que estaban "calientes al tacto".

Según los documentos de la acusación, Christian Martínez envió mensajes de celular a Zamorano para indicarle la ubicación de una casa de seguridad de traficantes donde recogió a los migrantes en Laredo.

En camino a San Antonio, el conductor ya no respondió a los mensajes.

Fue a través de una revisión del teléfono de Zamorano que las autoridades dieron con los otros presuntos cómplices.

 

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