"El adulterio de la mujer es un gravísimo atentado al honor y la dignidad del hombre. Existen sociedades en las que la mujer adúltera es lapidada hasta la muerte. En la Biblia, podemos leer que la mujer adúltera debe ser castigada con la muerte".

Esta cita está extraída de una sentencia judicial emitida en Portugal. Para el juez, el adulterio cometido por una mujer justifica la violencia machista que sufrió a manos de su exmarido y su antiguo amante.

Y el caso ha generado una intensa polémica en el país europeo.

Por un lado, porque el fallo del juez Joaquim Neto de Moura confirmó la condena en primera instancia de un año de prisión suspendida para los dos hombres aludiendo a citas bíblicas y a la pena de muerte aplicada en otros países.

Por otro, porque no es la primera vez que este magistrado del Tribunal de Relación de Oporto disculpa la violencia de género con las relaciones extraconyugales de la víctima.

"Cierta comprensión" a la violencia

El último caso se remonta a 2015, cuando una mujer casada comenzó a recibir amenazas de su examante tras romper una relación de dos meses.

Cuando su marido se enteró de lo sucedido, acabó con el matrimonio y se sumó a las amenazas hacia la víctima.

Según relata la sentencia a la que tuvo acceso el diario Jornal de Notícias, la mujer fue secuestrada el año pasado por su examante. Este telefoneó y propuso un encuentro al exmarido, quien acudió y agredió a la mujer con una maza con clavos.

"Fue la deslealtad e inmoralidad sexual de la mujer la que hizo al acusado (el exmarido) caer en profunda depresión. Y fue en ese estado depresivo y profundamente alterado que llevó a cabo la agresión", justificó la sentencia que se viralizó por redes sociales y fue difundida por personalidades como la eurodiputada del Bloque de Izquierda Marisa Matías.

El juez aseguró que con sus referencias a la Biblia y a otras culturas "se pretende simplemente acentuar que el adulterio de la mujer es una conducta que la sociedad siempre condenó y condena fuertemente (y son las mujeres honestas las primeras en estigmatizar a las adúlteras)".

"Por eso, (la sociedad) ve con cierta comprensión la violencia ejercida por el hombre traicionado, vejado y humillado por la mujer", afirmó.

Un juez reincidente

Pero este no es el único caso en que el juez Neto de Moura recurre a la Biblia para argumentar sus sentencias por violencia doméstica.

El año pasado, anuló una sentencia previa de dos años de cárcel contra el agresor de una víctima de violencia de género, poniendo en duda la "fiabilidad" de su testimonio con otra cita.

"Una mujer que comete adulterio es una persona falsa, hipócrita, deshonesta, desleal, fútil, inmoral. En fin, una persona que carece de credibilidad moral", aseguró entonces.

En otra sentencia de 2016 rescatada ahora por medios portugueses, el juez rechazó la medida de expulsión de un agresor de la residencia conyugal porque "los insultos serían recíprocos y la denunciante incluso habría manifestado desear la muerte del acusado".

En 2013, rebajó la calificación del delito de violencia de género por el que un hombre estaba siendo juzgado al no considerar de gravedad las heridas presentadas por la mujer, que tenía a su hijo de nueve días al cuello en el momento de la agresión.

"Que el acusado alcanzara a la mujer con un puñetazo en la nariz, que quedó 'ligeramente negra en un lado' y la mordiera en la mano constituye una simple ofensa a la integridad física" que, según Neto de Moura, estaba lejos de poder ser considerada violencia doméstica.

Reflejo de parte de la sociedad portuguesa

Estas sentencias están siendo recopiladas por diversas organizaciones feministas y de juristas de Portugal para presentar una queja conjunta esta semana ante el Consejo Superior de Magistratura, según adelantó a Diario de Notícias la Unión de Mujeres Alternativa y Respuesta (UMAR).

"Es casi una apología de la pena de muerte en caso de adulterio y responsabiliza a las mujeres por la violencia que reciben", criticó en declaraciones a Efe la portavoz esta organización feminista, Elisabete Brasil.

Según Brasil, la sentencia es una muestra de la mentalidad "patriarcal, machista y sexista" que todavía existe en parte de la sociedad portuguesa.

Amnistía Internacional Portugal, por su parte, consideró en un comunicado que la sentencia "viola" las obligaciones internacionales a las que el país está vinculado.

Según la organización, las citas a la Biblia transgreden manifiestamente el principio de separación entre Iglesia y Estado contemplado en la Constitución del país.

Hasta el momento, casi 4.000 personas firmaron una petición dirigida a las autoridades judiciales destacando la necesidad de "alterar el sistema de selección" de los jueces para que casos como este "sean evitados en el futuro".

Publicidad