Aunque había dicho que iba a permanecer "oculto del mundo", el papa emérito Benedicto XVI rompió de nuevo su silencio para defender el celibato clerical en la Iglesia católica.

Lo hizo en un libro escrito junto al cardenal guineano Robert Sarah, en un contexto en el que el Papa Francisco considera levantar el veto a que algunos hombres casados puedan ser sacerdotes.

En específico, Francisco propuso permitir que hombres casados puedan recibir la orden sacerdotal en la región de la Amazonía.

Joseph Ratzinger, el papa Benedicto XVI, se retiró en 2013 de la vida pública y del pontificado en activo, pero dijo que no podía mantenerse callado ante esto.

En el libro, Benedicto, de 92 años de edad, insiste en que el celibato, una tradición centenaria en la Iglesia, tiene un "enorme significado" porque permite que los sacerdotes se centren en sus deberes.

Quien que fuera máxima cabeza de la Iglesia católica entre 2005 y 2013 piensa que "no es posible consumar ambas vocaciones (sacerdocio y matrimonio) de forma simultánea".

No es habitual que el Papa Benedicto, el primero en renunciar al pontificado en casi 600 años, intervenga en los asuntos clericales.

El Vaticano aún no se ha pronunciado sobre el libro, del cual algunos de sus fragmentos fueron revelados por el periódico francés Le Fígaro antes de su publicación este lunes.

Comentaristas especializados en asuntos de El Vaticano han reaccionado con sorpresa a la intervención de Benedicto, sugiriendo que rompe con los estándares de la convención.

"No es que Benedicto XVI esté rompiendo su silencio, porque ni él ni su séquito se han comprometido a eso. Sin embargo, se trata de una filtración seria", publicó en Twitter Massimo Faggioli, historiador y teólogo de la Universidad de Villanova.

Los comentarios del papa Benedicto fueron descritos como "increíbles" por Joshua McElwee, periodista del periódico quincenal católico National Catholic Reporter.

Conservador teológico con puntos de vista tradicionales sobre los valores católicos, el Papa Benedicto se comprometió a permanecer "oculto del mundo" cuando se retiró, citando problemas de salud.

Pero desde entonces, ha expresado sus puntos de vista en artículos, libros y entrevistas con un enfoque distinto al del Papa Francisco, considerado más progresista.

El papa Benedicto continúa viviendo dentro de los muros del Vaticano en un antiguo monasterio.


"Estratégicamente cronometrado"

Martin Bashir, editor de religión de la BBC

A pesar de haber apostado por permanecer "oculto de la vista" tras su retiro repentino en 2013, es difícil no ver esta intervención de Benedicto como un llamado estratégicamente cronometrado" para que el Papa Francisco se abstenga de cambiar las reglas sobre el celibato.

También se trata de un choque entre la antigua creencia de que el sacerdote está ejemplificado en la vida de Cristo y las demandas de una Iglesia católica expandiéndose en el Amazonas pero que no tiene suficientes sacerdotes.

El Vaticano no ha ofrecido comentarios sobre el libro ni tampoco se sabe cuándo el Papa Francisco responderá a la propuesta del Sínodo Amazónico.

Pero como él mismo ha indicado en varias visitas y su nombramiento de cardenales, reconoce dónde está creciendo la Iglesia católica y trata de satisfacer sus necesidades. Su decisión sobre aceptar la petición de los obispos del Amazonas se espera ansiosamente en las próximas semanas.


¿Cuál es la relación entre ambos papas?

La renuncia de Benedicto XVI en 2013 supuso la primera vez en 600 años que dos papas convivieron en la Iglesia católica al mismo tiempo.

Desde entonces, Benedicto se ha mantenido en silencio en las cuestiones de la fe, pero las diferencias entre ambos papas ha ido emergiendo. La imagen más reformista de Francisco contrasta con los elementos más tradicionalistas de la Iglesia.

El primer cambio importante se produjo cuando el Papa Benedicto XVI escribió una carta el año pasado culpando el escándalo de abuso sexual de la Iglesia a la revolución sexual de la década de 1960, en contraste directo con la postura pública de Francisco.

El interés público en la relación entre los dos hombres creció recientemente con el lanzamiento en Netflix de la película Los dos papas ("The Two Popes"), protagonizada por Anthony Hopkins y Jonathan Pryce en diciembre.

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